Que no puedo, que no
Y es que, nenes, estudiar las oposiciones es una puta mierda. O sea. Tengo el libro ahí, esperándome. Pero paso de él. La convocatoria es el día 1 de octubre y el día 31 me voy a tocar fuera hasta el 10 de septiembre con lo que, mi tiempo de estudio se ve reducido. Ahora que puedo, es que tengo ganas de todo menos de coger el dichoso temario.
Esta tarde sin más correr me he papado varios capítulos de esa gloriosa serie de finales de los ochenta que era "Musculman" (un día escribiré acerca de esta serie porque se lo merece) y luego me he puesto a leer Hyperion, gran libro recomendado por Germán.
Pero a lo que iba: que las oposiciones ni tocarlas. Amigos, q mal. Y por mucho que me aconsejéis que estudie y tal, es que, me veo que va a llegar el día y habré pegado un vistazo rápido -y no estoy seguro- y listo. Ya veremos como acaba la cosa. Aunque, hay una gran probabilidad de que sea suspendido. A ver si cuando vuelva de Castalla y Villena me centro, cojones, y apreto y me papo los tres o cuatro temas que me quedan y me releo los super-resúmenes -que esa es otra- que hice.
Como punto positivo a este peñazo diré que por fin me han doblado la velocidad del adsl. No lo noto mucho, la verdad. Pero ahí está.
La banda municipal de la ciudad que no existiría si España fuera un donut me acompaña ahora mismo con el pasodoble taurino "Tercio de quites"
