Ajax trip
Ayer, día de mi cumple (jeje), me ocurrieron una serie de cosas que puedo ir poniendo por aquí. Pero poquito a poco, como los perfumes caros. La de hoy va a ser una cosa, cuanto menos, curiosa.
Y es que, como todos uds. saben, tuve gallinero. Además fui a la radio para estar todo el programa y, claro, utilicé el tren. Pues bien, si no éramos el revisor, el chófer y yo los únicos españoles del vehículo, le haría plumas. Pasa como en el Ajax de Amsterdam: todos sus jugadores son de todas partes. Egipcios, Argentinos, Americanos, Chinos, Italianos...
Ya aquí en Buñol subí yo y unas cuantas personas más. Todas ellas, por las trasas -pintas-, de fuera. Pero de fuera fuera. Ecuador, Perú y toda esa zona. Yo mira, con mi mp3 tocando marchas de procesión -me dio por ahí- iba mirando por la ventana hasta que llegábamos a otra parada y volvía a subir gente. En todas -y hay 6 hasta que yo me bajé- subían negros, sudamericanos, rumanos... que, supongo yo, vivirán en Valencia y van a estos pueblos (Chiva, Cheste, Aldaia, Xirivella) a trabajar. Sin papeles, sin contrato y cobrando una mierda pero a trabajar para poder llevarse algo a la boca a fin de mes.
Me vino a la cabeza lo de que "el que quiere trabajar, trabaja". Qué razón tiene esa manida frase, tú. Ya veis, en una cosa tan simple como 47 minutos de tren he escrito esto. Mañana, más cositas.
