El hijo de la grandísima puta II (tercer intento)
Como os decía ayer, iba a concluir hoy con este mega-artículo. Me quedé en que eran como las 5 o por ahí.
Allí estaba yo en la morocha, con una mona semiaceptable y pensando en todo lo sucedido. La gorrinaca que iba a rayas, la frígida de la amiga, la madre más cañera del mundo, el hijo de putest, etc. Así que, me pegó un bajón mental. De repente, me encontraba en una discoteca llena de gente de fiesta y yo sin estarlo. En un instante mi estado pasó de on a off.
Por primera vez en muchísimo tiempo que yo recuerde -sino es la primera vez en la vida que me pasa esto- estaba hastiado estando de fiesta. Yo soy de los que si van al tema es pa aguantar hasta el fin. Pero el sábado me pasó esto. Estaba observando, desde fuera, como los demás estaban de fiesta. Puedo decir que lo que vi me resultó muy lamentable (también puede ser porque ya era tarde y tal).
El dj de la pista de dance llevaba una mecha que parecía que acababa de entrar. Los gogos estaban durmiendo en el pódium. En la pista, cuatro gatos muy colocados moviéndose sin rumbo ni coordinación. Me senté en un pódium lateral a reirme analizando todo lo que veía. Vino Vero, la novia del gilipollas a incitarme para que me levantara y bailara. Un par de veces. Luego vino Andrea, la hija de mi antiguo jefe de jardinería y lo mismo. Aunque esta xicona se sentó conmigo porque estaba reventada. Xarrando, le dije que sus botas eran altísimas y que, para eso, la semana siguiente que se pusiera andamios. Jaja. Bueno, y que fuera con pantalón... la tía se deshuevaba y yo, pues también, claro.
Cuando se fue con su novio y amigos, vino "Jumanji". Je! Es una tía de aquí -que conozco de vista- que se nos acopló por lo mismo que el Agui; vienen en autobús y luego, tienen que volverse con alguien. Y lo de Jumanji es porque me lo dijo el Jonatan y me hizo gracia. La chica es así grandaza y con trasas de bastorra. Melena pelirroja, rizada, muy grande. También estaba cansada por los tacones. Xe, ponerse zapaillas de ir por casa y veréis.
Estuve también viendo como le tiraban los pocos buitres que ya quedaban a esas horas por allí y, como, por sistema, se los quitaba de encima. Naturaleza femenina, vaya: no, no. Yo alucinaba; dos tíos guapetes y tal que se interesan por una tía con menos oportunidades que otras, a priori, de ligar y pasaba de ellos. ? En fin.
Allí estaba yo con Diane Fossey con los gorilas en la niebla: estudiando simios y tomando apuntes mentales. Fijaos que creo que, al final, he puesto todo lo que quería. Perdonadme por ambos peñazos pero es que, me pareció todo tan raro y curioso que no podía dejar de compartirlo con vosotros.
Antes de quitar el ordenador -desde el sábado a las 7.15 am encendido- diré que lleva 12 gigas bajadas con el emule. Sin presunción alguna: un bit detrás de otro. Lo del tercer intento es porque, con este, ya van tres veces que lo intento publicar. diox, que mal va el explorer...
