Tocata, rúcula y sorpresa
Este lunes pasado (5 de diciembre) fue un día completito. Y a ello vamos.
Por la mañana, como ya viene siendo costumbre estos días, me fui a ejercer mi fáceta de albañil. Rin-ran rin-ran y hale, de 9 a 14. Trabajo físico.
Por la tarde, me fui al local donde trabajo Salon las brasas (esta página la hice yo) a ejercer mi fáceta de administrativo. Trabajo mental.
Bájate corriendo a sacar el perro -trabajo social- y prepárate para ir a bailar.
En clase de salsa -lineal- nos enseñan a cambiar de posición a la chica. Ché, más cansado que en la obra de por la mañana; los brazos allá arriba todo el rato y en una posición no muy anatómico-ergonómica. Pero bueno, es vistoso y tal. (No va a ser to malo).
Terminamos de bailar y vamos a cenar 8 de los alumnos. Como si nos conociéramos de toda la vida empezamos a soltar espardeñás y venga la risa. La serveza también ayudó bastante pues era cabezoncica. Cabe destacar el conocimiento de un nuevo condimento: la rúcula. Os adjuntaré la afoto correspondiente:

Clara, una de las que vino a cenar, decía que era un vegetal extraordinario, sabroso, etc. A mí, a simple vista me pareció un lisón como el que les echa mi padre a las perdices. No os sabría decir el nombre en castellano normativo de esta planta porque, de toda la vida, lo conozco con ese nombre. La cuestión es que a mí no me gustó ná. O sea. Echaba un gusto más malo que malo. Menos mal que el vinagre que llevaba camuflaba el áspero sabor de la planta. Como curiosidad, voy a poneros un link que me ha salido cuando estaba buscando la afoto pertinente que, cuanto menos, es apetecible:
Total. Que acabamos de cenar y tras el estacazo -13 euros y solo comimos tapas- nos metimos al pub Glamour que, casualidad o no, está al ladito de la academia. Un gentío... uf, q animalá. Y como bailaba la peña. Patrick Swayze en Dirty Dancing parece un saco de patatas agujereado al lado de los que estaban allí. Pero claro, gracias al desenfreno producido por las servezas de la cena y el cubata reglamentario del local, al ratillo, empezamos a bailar. Apretados y eso, conseguimos poner -con más o menos éxito- en práctica las enseñanzas adquiridas. La verdad es que estuvo muy chula la experiencia. Ahí me terminé yo de cansar pero guay, coño.
Así que nada, un lunes muy completo. Ahora, no os lo perdáis: cuando nos levantamos hoy, a las 2 de la tarde, me vienen Jose y Neus y me dan mi regalo de cumpleaños. Fue hace 15 días, pero no lo habían conseguido hasta ahora. Envuelto con papel higiénico y atado con cordel de este de pita, estaba mi botella de Hugo Voss (con V porque es una de estas colonias de imitación que huele igual que la buena y vale, como 10 veces menos). Un detallaso, oigan. Menos mal que controlo mis emociones y no me he puesto a llorar, porque hubiera quedao de blando...
Las 23.30 y escuchando a Lhasa de Sela (gracias, warsaw) me dispongo a, lejos de acostarme, ver un capítulo de aquí no hay quien viva. Gran descubrimiento por mi parte.
Cambiando radicalmente de tema paso a comentarle a syl que mañana veré "El exorcismo de Emily Rose" y, cuanto antes, te pasaré la crónica.
Kisses
