Ramiro, de Massanassa
Ese es mi nombre de guerra cuando voy de fiesta.
Y es que, resulta que tuve que emplearlo este sábado pasado. Estábamos en la morocha -en detrimento de Tropicana, en Alginet, por causas ajenas-, pasando la noche. Y en estas que veo a dos chicas bailando bachata. Me acerco y le susurro a la que me gustaba más de bailar y me pasa con la amiga. Cuatro vueltas y cuatro tonterías casi sin hueco y acaba la canción. Ponen Reaggeton de ese. Descanso.
Total. Que sigue la marcha, que si alguna vuelta por el local, que si a por un par de cubatas más, etc. Lo normal de un sábado, vamos. Así que, al rato, ponen ya música más bailable. Como estábamos donde antes, me acerco otra vez a las chicas estas que estaban bailando. En esta ocasión había otra que me gustaba más que la primera que menciono arriba. Misma operación y, lamentablemente, mismo resultado: ¿bailamos? No, pero mi amiga sí. Y me endiña otra vez a la amiga que, con todos los respetos y sin ofender a nadie, no me gustaba nada. Pero en fin, con tal de bailar un rato... y nada, a practicar lo de las clases del lunes. Entre que la chica iba que ni se veía y el poco espacio que teníamos hicimos una empastrá, pero bueno, como boceto, no estuvo mal.
Cuando termina otra vez la canción, se me acerca a la oreja -aupándose, porque la chica era bajita- y me dice que como me llamaba. Pienso durante un par de segundos que se me hicieron eternos y le suelto "Ramiro, de Massanassa". Smuac smuac, yo Maria José, de Cheste. Ahm, muy bien. Y me fui otra vez con Jose a comentar la jugada.
Cuando le cuento lo de las presentaciones me suelta: "mira que si ahora se va esta chica a Massanassa de fiesta...." como si ahora mismo, tras mi vida amorosa plagada de fracasos y despechos me importara lo más mínimo... en fin, que me resultó hasta cómico.
Como me moló bastante esto de ser de otro pueblo -ya en Bocairent hace dos años hacía lo mismo cuando hablábamos con alguna tía-, es lo que pienso aplicar cada vez que conozca a una tía de estas de una vez y listo. Así me evito problemas, quedo bien y, ché, que me mola.
