Nochevieja 2005
Hoy toca contar las aventuritas de anoche.
Ha sido una nochevieja atípica porque nos hemos ido a la morocha. Pensao y hecho. Tras confirmar que había autobuses que hacían la ruta, allí estábamos plantados Jose y yo a la una y media esperando a que viniera el bus.
Ya llegados allí verificamos el precio de las entradas: 15 €uros con una copa y 25 con cinco copas. Lógicamente, pem, la de 25. Al entrar, el ambiente era desolador; que poca gente! Pero claro, con el paso del tiempo, pues, como un sábado normal y corriente: a reventar.
Debo decir que me arreélos cinco cubatas de la entrada, el último de Jose y el último de unos colegas de Torrente que ululaban por allí también. Todos del tío Jack con Red bull. Bueno, y otro que me hice de Ballantines con Tiger Energy Drink (el red bull del lidl, uhhhh) en casa de Jose mientas esperaba a que el señorito se duchara y afeitara.
Hemos perdido el autobús de vuelta (como no podía ser de otra manera) y hemos vuelto en tren. A las 9 y poquito llegábamos a Buñol. Jose a su casa y yo a la mía. Lo que pasa es que, con la mecha que llevaba a esas horas, aún me he pegado una vuelta por todos los locales de aquí, por si había alguno aún abierto. Como esperaba, todos estaban cerrados menos el Latino, un pub de salsa y eso. Lo que pasa es que me he acojonado cuando he entrado y aquello era un cuarto oscuro con la crem de la crem: gente borrachísima, encocados -y de qué manera-, gitanos... en fin, que me he ido rápidamente.
Volviendo de Morbo he pasado por un bar que estaba abierto y estaban allí almorzando dos tíos que conozco: Víctor Morató y Toni no sé el apellido... me he sumado a ellos en esa causa tan noble y me he jalado un bocata de tortilla de patatas con beicon y alliolli -poco- y un tercio. Pa ir entonao. Tras esto, he pasado por Patrón y me he tomado una manzanilla. Pa rebajar.
Al final, a las 10.30 o así me echaba a dormirla. Que ya tocaba. Lo malo es que me he levantado a la una. Yo no sé que me pasa que los cubatas de Jack con redbull me hacen dormir poco. En fin, que ahora me tiraré un rato a la cama y nada, como siempre recibimos el año pasando la castaña que enganchas la noche anterior. Que remedio
