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Vamos a echarnos unas cañicas...

08-01-2006 00:18:38

El valor del silencio

Categoria: It's meAlan K.

Ya sabemos que una imagen vale más que mil palabras. Pero hay silencios que valen más que mil imágenes. Os explico.

Lamentablemente, el día de reyes falleció la madre de unos amigos míos; Virgilio, Horacio y Jose Manuel. La verdad es que fue una putada enorme ya que, hace menos de un año se quedaban huérfanos de padre. No sabéis la impotencia que esto causa. Y no solo a la familia (que deben de estar pasando unos días terribles) sino para todos los que somos amigos de ellos. Te invade una pena tremenda mezclada con una rabia casi incontenible. El pensar ¿por qué? ¿por qué tienen algunos que irse antes de hora? Es algo muy doloroso.

En marzo hará 3 años que murió la madre de un vecino mío. De mi quinta. Toda la vida -bueno, hasta que se casó el año pasado- viviendo puerta con puerta como aquel que dice. Él en el séptimo piso, yo en sexto. Entonces, llega la tragedia. Infarto cerebral. Una mujer con 46 años que deja un marido, un hijo y una hija. Cuando me enteré me puse a llorar como si fuera un familiar directo. Estar toda la vida viendo a esa mujer trasteando por su casa cuando íbamos allí a jugar de pequeños es muy duro cuando llega esto.

Al año siguiente, por las mismas fechas, muere de lo mismo otra vecina. Del otro patio de la finca pero, en esencia, igual de "familiar" que ésta. Otra vez todo el mundo al tanatorio de pésames, viendo llorar a la familia hecha polvo y luego, tras la misa a dar otra vez el último consuelo antes de que se lleven el cuerpo al cementerio.

Un año más tarde es cuando fallece el padre de Virgilio. No somos vecinos pero hemos ido juntos a la escuela desde preescolar. De pequeños todos hemos tenido nuestros rifi-rafes con todos pero cuando llegas a una edad donde el conocimiento ya lo tienes asentado varios años, te das cuenta de que estas cosas te llegan. El ver a unos tíos como tú que se quedan, de pronto, sin padre te hace pensar que tú puedes ser, prefectamente, el siguiente. Aparte de que ver a tus amigos destrozados hace que te sientas terriblemente abatido. Si a esto le sumas la muerte ahora de la madre, imaginad el panorama.

En situaciones como ésta es donde se aprecia el verdadero significado del silencio. Ayer por la mañana, os aseguro que el rato que estuve en el tanatorio, sentado, cabizbajo -y como yo todos los presentes- y en silencio fue un momento muy emotivo. El ver como los hijos miraban alrededor y podían ver la tristeza en los asistentes y asímismo comprender que todos estábamos allí para lo que hiciera falta lo encontré como una situación muy loable. Al terminar la misa y volver a dar otra vez el pésame es donde ya concluí con mi investigación.

Todas las personas que van detrás del coche funebre se ponen en fila para estrechar la mano de los hombres y besar a las mujeres que esperan el pésame. Es la costumbre aquí antes de ir al cementerio. Imagino que por vuestras zonas será más o menos igual. Ayer todos pasaban con la cabeza gacha y le daban los dos besos a la hermana y la mano a los tres hijos. Cuando llegué yo, que conozco a la familia, pues nada; dos besos a la hermana y un apretón en el brazo, choque de manos con el hijo pequeño, el mediano y, cuando voy a llegar a Virgilio, me tiende la mano pero yo le abrazo. En ese instante en que me devuelve el abrazo y permanecemos los dos callados, noto como si él sintiese de verdad y sin palabra alguna todos los ánimos que le deseo y la pena que siento por todo. Con un "gracias, Alan", le doy dos palmadas en el hombro mientras le digo "de nada" y me voy.

Quiero decir con todo esto que, a veces, cuando uno está callado expresa más emociones e incluso palabras que cuando lo hace hablando. En esta ocasión es por algo muy triste pero, cuando encuentre algo que no lo sea también lo compartiré con vosotros.

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Comentarios

  1. Te sigo desde que dejaste un comentario en la pág. de Mariesaddie y hoy no he podido resistirme a comentar porque hace poco más de un mes que murió mi tío de 56 años. Fue una operación de piedras en la vesícula (que, aparentemente, no es una cosa grave) que se fue complicando y complicando no nos explicamos muy bien cómo hasta que murió dos meses después. Además mi tío era soltero sin hijos y el único hermano de mi madre y vivía en el piso de enfrente, con lo cual, toda la vida viéndolo, comiendo con él, yendo a la playa con él y con mis padres, etc. Vamos, un segundo padre.
    Total, que allí estábamos mis padres, mis hermanos y yo detrás del ataúd para que nos dieran el pésame, como tu dices. Y es verdad que esos momentos son una putada para ti y para el que te da el pésame, porque nadie sabe qué decir, porque no hay palabras. Una vez le escribí una carta a una amiga cuyo padre había muerto (de un infarto a los 56 años) y no sabía muy bien qué decirle porque en el tanatorio tampoco había sabido qué decirle. Así que le puse uno verso de Pablo Neruda que dice: "Déjame que me calle con el silencio tuyo." Y ese callarte con el silencio de tu amigo es lo que os unió tanto y algo que no se os olvidará a los dos.
    En fin, espero comentar sobre cosas más alegres la próxima vez. Un abrazo:
    Ana

    Amelche — 08-01-2006 11:26:35

  2. Muy bueno ese verso de Neruda. Lo tendré en cuenta aunque espero no tener que utilizarlo o haceerlo muy poquitas veces.

    También quiero agradecerte que me leas. Lo que pasa es que eso me lo tenías que haber dicho antes y yo te leería también porque me mola leer blogs de la gente que me "rodea". ;)

    swyx — 08-01-2006 12:56:27

  3. Yo creo que esos momentos son muy duros y que cada persona se lo toma de una manera para seguir adelante.
    Dentro de una semana hará un año que se murió mi tio de cancer de pulmón. Le detectaron el cancer antes de Navidad y en Enero nos dejó, fue todo super rápido.
    Lo que me sorprendió fue que toda la familia se lo tomó con bastante firmeza, no se, había ido a otros entierros más "tragicos" (de muertes rápidas e inesperadas) y el ambiente era como tu lo describes, pero en este funeral no fue así, toda la familia estaba casi como si no pasara nada...(exagerando claro) pero me sorprendió de las formas en que los seres humanos afrontamos la muerte.
    De eso pensé mucho el año pasado, tuve una crisis "existencialista" por decir, porque ves tanta gente que muere de joven, tanto cancer...me pasé meses pensando a toda hora que me iba a morir algun día, y a veces me cogía una ansiedad...pero bueno, ahora ya ha pasado y creo que eso es natural que nos pase a todos.

    Neus — 08-01-2006 15:17:01

  4. Diría que soy un poco tímida o que estaba esperando a poder opinar con fundamento, pero supongo que serían excusas. El caso es que ya me he dado a conocer y gracias por tu comentario en mi blog.
    En cuanto al comentario de Neus, es verdad que se muere mucha gente joven y no nos damos cuenta (o no queremos darnos cuenta) pero creo que se muere casi más gente entre 45-65 años que mayores de 65. Hay mucho cáncer, muchos infartos... Tienes razón en que los seres humanos afrontamos la muerte de formas diversas. Cuando estás en el tanatorio se ve la línea entre la vida y la muerte y como se lo toma cada uno según esté más cerca o más lejos del difunto, quiero decir, si es familiar o buen amigo o simple conocido. Al principio, todos entran en la sala a dar el pésame y estar un rato con la familia y luego, muchos acaban en el pasillo fumando, hablando cada vez en tono más fuerte sin darse cuenta, y, algunos, hasta riéndose, cosa que a mí me parece de mal gusto. No creo que lo hagan a propósito, pero no me parece el momento apropiado para estar contando chistes o gracietas.
    En fin, yo la moraleja que he sacado de todo esto es que nunca se sabe cuándo nos va a tocar, así que, lo que podamos disfrutar, que lo disfrutemos y, por lo menos, que nos quiten lo bailado luego.

    Amelche — 08-01-2006 17:27:30

  5. Pues si, es la conclusión que tomé yo también...pensé que a todos nos tocará morir, así que para que perder el tiempo pensando en eso?ese tiempo es para vivirlo y hay que aprovechar todo al máximo.
    La cuestión es disfrutar del momento y aprovechar los buenos momentos con los amigos y la gente que quieres, ser optimista (porque al fin y al cabo a veces nos hacemos problemas por tonterias, cuando vivimos muy bien a comparación de otros) y cuidarse un poco fisicamente (muy importante, aunque aún somos jóvenes y nos podemos permitir el capricho de darse algún exceso de vez en cuando jeje).

    Neus — 08-01-2006 18:16:32

  6. Tu segundo comentario, Amelche, lo suscribo coma por coma. O sea. El tema de los tanatorios es una cosa que quería comentar y tú lo has hecho casi igual que lo que tenía yo en mente.

    La diferencia entre familiar, amigo, conocido y (este tipo te falta) el que no pinta nada. Porque sí, amigos y amigas, hay gente que va a los entierros porque sí. No sé yo que aliciente tendrán o les encontrarán, pero yo alucino.

    Y es, como muy bien dices Ana, una situación incómoda el que la gente empiece a hablar en el pasillo del tanatorio cada vez más fuerte y hasta contar chistes. Una cosa es que lo hagas en la calle (siempre con conocimiento) o incluso -porque lo he hecho- cuando vas detrás del coche fúnebre. Pero a la hora de lo que es en sí, digamos, la "ceremonia" hay que ser coherente y sensato.

    swyx — 08-01-2006 19:43:14

  7. Siempre están las típicas viejecitas que empiezan a hablar de cosas que no vienen al cuento, no se...yo esa vez flipé porque venía con mi hermana de Valencia y no me apetecía nada tener que pasar por la tristeza de un entierro, estar en el tanatorio...entramos y nos encontramos que allí la gente (nuestros familiares e incluso los más próximos) estaban de lo más normal!hablando de sus cosas, riendo no, pero clima de entierro no había.Eso sí, la misa fue más seria.

    Neus — 08-01-2006 19:54:24

  8. Pues sí, se podría escribir bastante de los tanatorios, de las convenciones sociales, del ir a los sitios por compromiso o por quedar bien... Pero a mí, especialmente en este caso, como era el velatorio de mi tío me molestó ese estar tan relajados y estuve a punto de irme a las personas en cuestión y llamarles la atención. No fui porque en ese momento pensé: "Claro, a ellos no se les ha muerto nadie y están aquí con los amigos, con la gente que hace tiempo que no ven, de tertulia como si estuvieran en el bar".
    En fin, en este blog en el que hay historias varias, hablan del tema que nos ocupa hoy. Si queréis leerlo:
    http://soloesunproyecto.blogspot.com/2006/01/de-en...

    Amelche — 08-01-2006 20:17:49

  9. Está bien lo que comenta esta chica. Muy "de nuestra escuela", por así decirlo.

    Al final, nos guste o no, los entierros son como las bodas; cuando entran a la iglesia los que no somos familiares directos huimos al bar o a la calle para ponernos a xarrar de cualquier cosa con gente que no ves de normal.

    swyx — 08-01-2006 21:10:57

  10. nunca estamos lo bastante preparados para estas cosas y no siempre actuamos de la mejor forma

    absenta-psicopunkiller-mariesaddie — 08-01-2006 21:16:29

  11. no he podido reprimirme, el año pasado murió mi suegro con 63 años de un cancer de pulmón, los últimos meses fueron fatales, porque veias como se iba marchando y no podias hacer nada, el dia del entierro todos hechos polvo y te llega la típica tia, cuñada en cuestion del difunto haciendo el paripé cuando el último año de enfermedad no havía tenido ni la decencia de venir a verlo, ni cuando estuvo ingresado en el hospital, total que cuando la ví allí haciendo el paripé de afectado me dieron ganas de mandarla a tomar por culo, más que nada porque era la típica tía gorrona, que estaba en el chalet todos los domingo dando por culo, y cuando empezó la enfermedad con las qimios y los tratamientos desapareció.

    el tanatorio y la misa es para el que sienta la pérdida de verdad, no para quedar bien

    syl — 09-01-2006 14:57:19

  12. Creo que Syl tiene toda la razón. Quien quiera hacer el paripé, que vaya a las bodas, las comuniones o lo que sea, pero no a los entierros. Y también estoy de acuerdo con el comentario de Marisaddie.

    amelche — 09-01-2006 15:03:04

  13. Tenéis todas razón. Siempre hay algún impresentable que viene a molestar más que a apoyar. Pero no se puede hacer nada; bastante tienen que aguantar los familiares que están recibiendo el pésame como para ir a amonestar a los palizas.

    Lo peor de todo es que estos y estas individuos e individuas no se dan cuenta de la molestia e incomodidad que pueden llegar a causar.

    swyx — 09-01-2006 15:55:30


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