Requena: la ciudad del No tengo
Por cuestiones "laborales", tuve que ir ayer mañana (que es como se diría en buñolero auténtico "ayer por la mañana") a Requena. A la oficina de Hacienda.
Como hay gente de fuera de la comunidad que me lee -ahora mismo se me viene a la cabeza thessoro que es cántabro y hamster que es andaluz- diré que Requena es una ciudad importante. Pero porque en ella están todas las oficinas y organismos oficiales que os podais imaginar y, muchos de ellos, se encargan de llevar las gestiones que atañen a mi pueblo y los de los alrededores. Bien.
La diosa de la fortuna (ya podía ser del camel o del marlboro que están mejores aunque ahora ya no fumo) me ha sonreido un poco. En esa misma oficina y unos minutos más tarde que yo, ha entrado el padre de mi actual "jefe". Iba con su gestor a mirar unos papeleos y esas cosas. Me atendieron, les atendieron y nos despedimos. Pero, claro, apelando al conocimiento me metí al bar donde estaban ellos. En media hora acabé todo lo que tenía que hacer y me faltaban dos horas para que saliera el siguiente tren. Así que le pregunté si se iba a venir pronto o se iba a quedar por allí y la respuesta fue la primera. Resuelto el problema del viaje. (Que difícil me es escribir en pretérito perfecto. Me voy a volver al presente contínuo, perdonad)
La cosa es que, estando en ese bar (cutrísimo, por cierto) se me acerca la dueña y me pregunta que qué quería.
- Pues una caña y un bocadillo de longanizas con pimientos.
- Un bocadillo de qué?
- De longanizas con pimientos.
- No tengo.
- Vaya... pues de tortilla de patata con beicon
- De qué?
- De tortilla de patata con beicon
- Ay, no te entiendo (y se me hinchan los huevos pensando que esta vieja es gilipollas porque sorda saltaba a la vista que no era)
- De tortilla de P-A-T-A-T-A... (vocalizando bien)
- No tengo... pero si quieres voy ahí enfrente y compro...
- A ver...(santísima paciencia), ¿qué tiene?
- No sé...
- Uh, voy a ver que quieren mis compañeros.
Y nada, me giro a ver a estos hombres para preguntarles y para que se me bajara un poco el mosqueo. Que incompetencia, por favor. En todo el bar tenía una lata de besugo y otra de caballa en escabeche de una marca desconocida y con el precio puesto y todo. Encima un precio pelado, es decir, sin ningún logotipo de consum, carreful o estas cosas y escrito a boli. Seguramente estarían hasta caducadas esas latas. Menos mal que, dentro de su memez extrema, la mujer ha conseguido articular la frase "si queréis, voy ahí enfrente a comprar cosas o podéis iros a otros sitio" Como fácilmente habréis adivinado, hemos hecho caso a la segunda opción a pies juntillas.
Pero que, esperáos. Entramos en un bar más bar. Varias tortillas, tapas y la carne expuesta debajo de una cubierta de cristal. Piden un bocata de lomo con tortilla de ajo, otro de lomo y yo de lomo con queso. "No tengo". Joer. Bueno, pues de lomo solo y me siento a la mesa. Al par de minutos pienso "ché, con all i oli estará mejor" y voy y le pido. "No tengo" Me cago en la puta, aquí no tienen de nada. Hostia.
En serio, me ha parecido tristísimo que no tuvieran "de nada" en ambos bares. En el primero mucho más, claro. Una ciudad grande, con 50.000 habitantes (creo, si no son más) y tan "preparada" y te tienes que joder y almorzar a medias. Menos mal que la serveza estaba que te cagas y que con el carajillazo que me ha puesto el camarero me he llegado incluso a calentar. Que sinó....
