Que hijos e hijas de puta (I)
He creado, expresamente, una categoría con este nombre. Sí, porque hay cosas que superan, y de mucho, a las cosas que meto en"pa mear y no echar gota". Y nada mejor para empezar que hablar de hacienda.
Hacienda somos todos y todas. Ja! Y una polla como una olla. Miau.
El otro día os contaba que en Requena no tenían de nada y que estuve en la oficina de Hacienda para tramitarle unos papelotes a Jose y a otro chicón. También os dije que me encontré en esa oficina con el padre de mi actual "jefe" (siempre entre comillas por aquello de la negritud y tal).
El hombre estaba con su gestor, allí en hacienda, de movidas. Resulta que en la declaración del último año había unas facturas que no tenían su CIF. Estaba todo declarado y aclarado (ivas e historias) pero esas facturas eran, digamos, un pequeño puntito negro. Basta para que te abran una inspección.
Según este hombre todo está en regla pero, claro, no mola tener a hacienda soplándote en la nuca. Y es de lo que estuvimos hablando durante el regreso a casa. Gente trabajadora, de a pie, que está toda la vida currando como un cabrón para sacarse las habas y, por una tontería, te persiguen como si fueras un criminal mientras que hijos de la grandísima puta como De la Rosa o Mario Conde, trincan miles de millones de pelas y están ahí tan frescos, de rositas, en las Seychelles, bebiendo ron en un coco y con cuatro jambas que les tocan la flor.
Seguramente ahora vendrá alguien a comentarme que me estoy pasando con esta gente por insultarles y ta ta tá. Pero es que me enciende que estos estén pegándose la vidorra padre y a los cuatro desgraciados que estamos abajo nos hagan la vida imposible. De mil formas distintas, además.
Me pone cuando oigo estas cosas:
- España va bien.
- Y una mierda.
- Es que no hay trabajo...
- ¿Pero como quieres que haya? Si te haces autónomo o autónoma te sangran con la seguridad social, impuestos y quedándose el 30% de lo que factures. Automáticamente. Como cuando morías bajo la terrible mirada de las grandes górgonas en el héroes of migth and magic III: porque sí. Sin contar, por supuesto, que si te pueden retener y quitarte más pasta, lo harán gustosos. Encima, si contratas a algún empleado o empleada (puedes tener hasta 5 si te haces autónomo o autónoma) tienes que pagarle su seguridad social (nunca inferior a 200 €), los impuestos pertinentes y no sé cuantas mil cosas más. De postre, siempre vienen los inmigrantes e inmigrantas ilegales que trabajan por cuatro duros, sin contratos, sin seguro y -me apuesto lo que sea- sin ganas. Pero ahí están: chupando del bote. Puteadísimos/as pero en el ajo. Y así es como se cierra el círculo. La pescadilla que se muerde la cola. Luego, cuando vas a pedir trabajo -ya por libre, sin hacerte autonómo/a ni nada- a algún sitio de no tener un enchufe trifásico o mil másters del universo te quedas con cara de gilipollas y la manida frase "ya te llamaremos". Y así nos va.
Creo que para inaugurar la categoría con esto vamos bien. Otros temas de los que hablamos en ese viaje y, posteriormente, con mis abuelos cuando fui a verlos, los pondré en otra misiva.
Con "a dream discarded" (pista nº 17 de la BSO de "Memorias de una geisha"), servidor se despide por hoy y se marcha raudo a chafar la oreja.
