Tócate los huevos
Esta mañana me he levantado con la garganta que parecía una bota. De vino o de calzar, me da igual. Me hacía un mal increíble. Me venía doliendo ya unos días atrás, pero un dolor de estos que joden pero que gustan. No sé si me entendéis.
La cosa es que, a las 13.12 que me he despertado y he visto a mi señora madre trajinando por el pasillo le he preguntado si mi médico tenía visita hoy.
- Tú cada día eres más tonto; mira si podías haber ido ayer que estuvo, como todos los días de lunes a viernes, hasta las nueve... no, hasta las nueve y media. Ahora qué? Te hace mal la garganta y no puedes ni tragar, verdad?
- Pues casi. Tragar si que puedo pero me hace mal.
- Pues te jodes. Despés de comer te vas al ambulatorio, de urgencias, y a ver que te dan.
Y esa ha sido la conversación. En lugar de "ay hijo, te duele? que lástima que no fueras al médico ayer... patatín-patatán" pero bueno, casi que mejor de la manera en que se ha llevado a cabo que en esta otra hipotética.
Después de comer, al ambulatorio. La sala de espera de urgencias, lamentable. O sea. Como el hall del hotel Overlook de la película "El resplandor". La pared era de azulejos rectangulares de un color verde ciruela apagado que daba hasta pena de verlo. El suelo, de gres del año de cuando atacaron. Y había unos barrotes rojos al fondo a la derecha que no sé para que servirían pero que hacían más horrenda la estampa. Así que llegas malo a ese sitio y te pones más por estar allí.
Al cabo de un rato, porque había un hombre con serios problemas en la consulta, me hacen pasar. La médico que me atiende parecía una momia; pelo blanco y sarrapastroso, gafotas enormes, más arrugas que un paquete de pasas de borges y unas trasas en general que inspiraban más miedo que otra cosa. Me pregunta y yo le digo que me dolía la garganta, que escupo mocos, etc. Me mira con desprecio y me hace sentarme en la camilla. "Abre la boca". "Ahhhhh". Me mete un palo de esos que parecen de polo pero más gordos y una linterna.
Cuando termina la profundísima revisión, me hace sentarme otra vez frente a ella en la mesa de la consulta. Se levanta y empieza a trastear en una especie de cajones que tenía detrás y me saca un par de packs de 4 pastillas y cuatro aspirinas.
- Esto es paracetamol de 650 y tienes que tomarte una cada 6 horas
- Y las aspirinas?
- Coges una y la partes por la mitad; luego la trituras y la metes en un vaso con dos dedos de agua. Con eso haces gárgaras todo el tiempo que puedas.
- Ein?
- Es para un efecto tópico.
Y me faltó preguntarle si tópico de cáncer o de capricornio pero, en lugar de eso, lo que hice fue darle las gracias -muy forzadas- y marcharme raudo. Vas al médico y te tienen allí un rato esperando pa darte pastillas que tienes en tu casa (y encima mejores, pq tengo eferalganes de esos que es paracetamol de 1000) y luego te tiran como si tuvieras lepra. Demasié.
Termina "el beso" (versión instrumental) y empieza "Lagartijilla" en el winamp y yo me voy un rato por ahí. Un rato largo. Que oyes, si tengo la garganta jodida para trabajar a la intemperie como peón de harvard (harvañil), también puedo irme un rato de fiesta a tomarme unos cubatas.
