Cariñosamente
Bien. Esta tarde me voy a Bocairent 5 días para tocar en las fiestas de moros y cristianos. Esperaba escribir un dulce artículo pero, tras acordarme de una cosita que me pasó el sábado, voy a cambiar de estilo. Voy a ser agresivo. Cañita.
El sábado me fui de fiesta con dos amigos (Jonatan y Pablo) a Mislata. A "Momo". Que, por cierto, tendré que leerme algún día. Así, como la Historia Interminable ya la tengo leída (en español y en inglés), me habré papeado los dos libros más famosos de Michael Ende.
Y nada. Que llegamos allí y una discoteca como cualquier otra: dos cajas de zapatos enormes con diferentes músicas. En la caja "A" ponían pachanga y en la "B" jaus. Es que jaus queda más caspa que house, comprendedme. Pim, pam, pim, pam y la noche fue pasando. Vi a gente conocida -como no podía ser de otro modo- y, entre ella, a la primera ex de Jonatan. Tanto él como yo nos llevamos de categoría con esta chica.
Aquí viene el quid. Je!. Estaba yo, ya a altas horas de la madrugada, intentando convencerla para bailar salsa y me sale un maromo -imagino que se la estaría trajinando o estaba en ello- y me suelta:
- Ye nano, no marees.
Empecé a reirme, fuahhhh, pero que vamos, como en la vida. Hasta lloré y tó. Me hizo muchísima gracia toda la escena: como se acercó el hijo de la grandísima puta, la espontaneidad con la que dijo la frase (creo que está acostumbrado a decirla) y, finalmente, los movimientos con la mano que hacía al aire como diciendo "fuig, fuig...", espantándome. Jajaja, que bueno. Fijaos si me reí a gusto y bien que cuando se fue hasta le palmeé la espalda obteniendo primero un gesto de extrañamiento y luego una mueca que deduje que era una sonrisilla. Qué grande!
Por si queréis consultar la biblioteca destacada del hijoputismo, aquí os dejo más datos:
http://swyx.bitacoras.com/archivos/2005/11/27/el-hijo-de-la-grandisima-puta-i
Lo mejor de todo fue que, al final, bailé salsa con una rubia de infarto. A las cuatro vueltas se mareó y se largó con su amiga pero yo conseguí mi objetivo. Ahora espero como loco que sean las 18.00 de la tarde que es la hora a la que partimos hacia Bocairent. Tendré muchas historietas y batallitas para contar a mi regreso como sucede cada vez que me voy a tocar a moros. Aunque aún pasaré un par de veces más por aquí para leer los comentarios que hagáis antes de irme.
