Bocairent '06: cuarto día
Ya sabemos que el día comienza a las 00.00h. Sí. Y aquí es donde tengo que colocar esto que me pasó en la noche del tercer al cuarto día.
Resulta que estaba yo en el Tram (que antes se llamaba Tramussol), como siempre, de fiesta. Pim pam pim pam, cubata, cubata, tercio, noséquémás y se hacen las cinco y pico de la madrugada. Se me acerca una tía y me dice si estudiaba en la academia tal de Valencia. Pongo tal porque no quiero hacer publicidad. Y sí, estudiaba allí. Hola, soy Mª José, muac muac, le decía a mi amiga que no serías pero si que eres y patatín patatán. Na menos que era de Banyeres pero tenía una tía allí en Bocairent y había ido a pasar las fiestas etc. Rápidamente cambio el chip y le empiezo a hablar en valenciano porque me mola hacerlo con quién sé que me va a corresponder. Al rato se vuelve a "su zona" del local y cuando veo que se pone la chaqueta le pregunto si se iba a ir ya. A pegar una volta. Ah, pues luego o mañana, te invito a un cubata y xarramos. Vale.
Al ratillo miramos el reloj y, oh no!, hay que ir a la kábila. Que en ná tenemos la diana. Efectiviwonder. Diana y misa. Que tostón. Pero en fin. Llegamos a la kábila de nuevo y, lejos de almorzar, me echo a dormir un rato. Me despiertan para ir a tocar. Pem!. Se toca y volvemos a la kábila. Cuando vas a tocar así para días, el recorrido es siempre el mismo: kábila, tocar, kábila, tocar, kábila y salir de fiesta. Inamovible. Y nada. Ese día, pues igual. Con la diferencia de que dormí un rato por la mañana y otro por la tarde.
Al levantarme seguía espiscao, pero bueno, es lo que hay. Este día era el de los escobasos. En los otros dos años que he estado en estas fiestas he vivido el momento auténtico: cogen un ninote que representa al moro malo y le ponen una traca alrededor. Cuando la prenden, como en la cabeza tiene un masclet de estos gordos, pem, explota y tiran al muñeco al suelo. En llamas. Una vez allí, todos los encapuchados que bajan zigzagueando por la calle de la iglesia (una escena acojonante, por cierto) desintegran al moro a escobazo limpio. Este año, en cambio, como se ve que les han echado un puro que te cagas porque esta costumbre era una apología al racismo y nosémuybien que rollos, han tirado simplemente al muñeco al suelo y ya está. Como simulando un suicidio. Ceropoints, vaya.
Esa noche era la de la retreta. Los de la comparsa iban vestidos de falleras y, como no podía ser de otro modo, querían que les tocáramos el pasodoble "Valencia". El de siempre para fallas. Se me ocurre sacar la bocina y, no os podéis ni imaginar la fiesta que se monta. Bueno, al día siguente más, pero eso os lo contaré ya mañana.
Que por hoy ya está bien, estoy reventadísimo porque esta mañana he ido de peón jardinero y esta tarde de peón albañil. Le he dicho a mi madre esta tarde que esta noche, si podía, me iba a ir de fiesta pero le he engañado. Y a mí mismo, vaya. Sin quererlo, pero así es.
Escuchando "Y si fuera ella" del compact "Pópera", se despide servidor hasta mañana.
