Bocairent '06: y quinto día
Tiburones, nuevo léxico y pitica. Ese sería el resumen de este último día que puso el colofón a las fiestas de moros y cristianos de Bocairent de este año. Y empiezo.
Como bien comentaba ayer, el día comienza a las 00.00 h. de la noche. Por eso, la noche del cuarto día es el principio del quinto. Y así, sucesivamente. Vaya.
Chispeaba y hacía un frío de tres pares de cojones. Por proximidad, el primer sitio donde estuvimos fue el local de los Zuavos. Allí estaba tocando Neus con la banda de Montixelvo. Por cierto, no tengo ni idea de donde está este pueblo (y que me perdonen los de allí). Había una disco-móvil un poco cutre pero, como iban baratos los cubatas, aguantamos allí bastante. El que estuviera en la calle lloviendo también influyó.
Tras estar allí casi una hora y ventilarnos unos tres o cuatro cubatas por cabeza, fuimos, cómo no, al Tram. Abarrotau. Allí terminé ya de bufarme lo suyo. Tanto, que me puse a piropear a una tía que andaba por allí cerca. Jiji jaja pero te comes un full. Como siempre, vamos. Se hacen las seis y pico y, ché, va, moviendo que tenemos diana en un rato.
Diana elegantísima. Tercio de quites, Primavera, Rafael Ronda, Flores españolas, Ateneo Musical y Quelo fueron los pedazo pasodobles que se tocaron. Impresionante. Luego, ya sabéis, a la kábila hasta el siguiente acto. Salimos al pasacalle y, estando en la fuente de la plaza esperando, se me acerca la xicona del tram. Diox, que pedorro iba. Tenía los dientes como un tiburón. Y la cara, ups. Vicent, que no es cabrón ni ná, picándome:
- anoche qué? triunfaste, eh?
- uhh, ehhh, ejm...
- mira, mira, que ahí te viene la pieza
Y claro, cuando la veo pienso: "tampoco es pa tanto...""Bueno, que huevos, sí es pa tanto..." y casi me entran ganas de llorar. Y lo malo es que la jamba ahora SÍ que me daba coba. No te jode. Pero ahora era yo el que patinaba, ale. Que soy feo pero, hostia, tengo honor. No sé que me contaba la pájara pero mis respuestas fueron "no" "no" "no" y así unas cuantas veces. Total, que la tía se va entre mosqueada, confundida y extrañada. Vicent, descojonándose en silencio. Cabrón.
Para olvidarme del suceso, empieza el acto. Pim pam a tocar. Kábila. Presa del aburrimiento, Vicent y yo nos vamos a hacernos unas servecicas a les covetes y a jugar a los dardos. Yo me hice un agüita vichy porque tenía una hormigonera por estómago. Llegamos otra vez a la kábila y aún faltaba un poco para ir a tocar el último acto.
Cojo la bocina y empezamos a hacer el subnormal. En un alarde de ingenio, hacemos el numerito: uno coge la bocina y la apreta y el otro se toca el paquete. El resultado es adivinable e hilarante: te tocas los huevos y suena un cuaca. No os podéis ni imaginar la de risas que produjo el cuaca de los cojones (nunca mejor dicho). Así que, en un viaje, sale Vicente -que no es el mismo Vicent de antes- y exclama con su finura característica:
- Joder, ya está bien con la pitica
refiriéndose a la bocina y consiguiendo que nos deshueváramos más aún si cabe. Pitica. Jajajaja. Impagable. Pero que, espérate, Alberto, en un momento de inspiración (ríete tú de la musa griega) me pone la bocina en el trombón con una brida. Oye, doble campana. Y además con la posibilidad de tocar la bocina y el trombón a la vez. Inventazo.
En "Borosko" metí un bocinazo acertadísimo cuando termina: do si do miii(b)/do si do reee/si la sol faa#/re mi fa# sol la si sooool silencio sol cuaca. Risas. Pero la buena estaba por llegar. En un momento de estos que estamos parados, las cajas marcaban y yo bocinaba: tran tan tan cuaca tran tan tan cuaca tran tan tan cuaca y, en estas, que pasan dos xiconas por una acera de enfrente. Tran tan tan cuaca cuacuacuacua porque me fui detrás de ellas bocinando. Las xiconas primero sorprendidas y luego a carcajada limpia se van por el foro; yo enmedio de nadie volviendo a mi sitio en la formación y la banda por tierra remolcándose de la risa. Tuve que hacer reverencias y todo ante todos y todas. Ché, que momentazo. Lo mejor de las fiestas.
Y respecto al léxico, resulta que aprendí bicorbino; a un tito -pavo, para los no iniciados- ellos le llaman puli. Y un zurruto es un mierdón enorme. Me hizo mucha gracia esa palabra cuando la oí. Bueno, me sigue haciendo gracia. Zurruto, zurrutón y similares. Qué grande.
Eso es todo lo que ha dado Bocairent durante sus fiestas de moros y cristianos. Añadiéndole, por supuesto, lo que os he contado de los otros días. Pensándolo bien, esto de escribir en el blog las experiencias vividas en una salida mola porque, cuando pase el tiempo, las leeré y me volveré a reir. Guay. Ahora, la próxima en fallas. Poco falta. También habrá animaladas para contar. Finiquitando este mega-artículo que concluye esta pentalogía, allá van las afotos más reseñables:
Trombonería de la Canal de Bolbaite.
Tubas.
Saxos.
Clarinetes.
GrupE.T.e de la banda. (ahora sí, jaja)
Lord sith (emperador oscuro) y su secuaz más hábil.
Esta la pongo porque me da risa. Y que par de dos.
Los benjamines (o pichones) de la banda.
Aquí la guardia cerril quiere detenerme.
Para finalizar, una con Raúl y Nacho.
