Flojera curiosa
Ya funciona esto. Bien.
Anoche fuimos, como cada lunes, a nuestra clase de salsa. Fue idéntica a la de la semana anterior pero esta vez el profesor se pasaba a corregir errores. Una política un tanto sacaperras pero bueno.
La cosa es que, como ya viene siendo tradición, fuimos a cenar al chino. Ñam ñam, glup, ñam, slurp, grompf, glup, ñam, hic. Más o menos una hora sin dejar de comer. Como siempre, nos ponemos a charrar de esto y de lo otro. Todo normal hasta aquí.
Pero, oh dolor, oh fortuna, que sale la del pulpo del corte inglés. Y os explico. Estábamos un día Jose y yo en el corte inglés porque fuimos a comprar no sé qué cosa. A mitad tarde, con hambre, decidimos ir al supermercado a comprarnos algo pa merendar. Llegamos y empezamos a pegar vueltas por allí para reconocer la zona. En éstas, doblamos un pasillo y en una estantería-nevera que hacía chaflán, veo unas bolsas con trozos de pulpo. Perfectamente cortados en rodajas y dispuestos dos a dos hasta ocupar la extensión del paquete. Sonriendo y diciéndome para mí mismo "oh, que bueno, esta noche ceno pulpo" voy hacia esos paquetes diciendo en voz alta: "oh, pulpo, qué bueno, diox mío...". Pero cuando llego a la altura a la que diviso en precio y veo 19,95€, mecánicamente pongo en marcha el archiconocido recurso del vade retro y exclamo "oh, diox mío..." con un tono de voz hiriente a la vez que ponía las manos en forma de cuernos (como lo hacían en Ranma½ cuando se desmayaban o les pasaba algo similar). Lógicamente, nos estuvimos deshuevando un rato con "ese cambio de parecer".
Así que, tras contar esto y reirnos un rato, empezamos a decir pasodobles, marchas cristinas y moras pero intercalando "pulpo" por algún sitio. Lo que nos estuvimos riendo. "Os tres pulpiños", "Pulpoáreas", "Al primer polp", "Pulpo Guardiola"... y un sinfín de obras. Estuvimos "pulpeando" hasta que nos fuimos. Y por eso lo digo aquí: porque es una demencia típica de cuando estás tocando fuera varios días pero que nos pasó en un contexto totalmente normal y yendo de civiles. No sé muy bien si porque estamos enfermos, porque ya tenemos ganas de tocar o por todo eso y algo más pero la de risas que hubieron anoche en el chino.

Vamos a echarnos unas cañicas... — 2006-03-11 00:10:26