Otra de hijos de puta
Bueno, antes de todo quiero comentar una cosa que ya todos sabeis u os imaginais: estos últimos días el servidor de bitacoras.com ha estado patas arriba -vayan a saber para qué- y no he podido escribir nada. Ni yo ni nadie que tuviera su blog en este servicio, vaya. Pero en fin, pilarín, como parece que ya va, sigo con la marcha habitual.
El otro día acompañé a Jose a que le cambiaran las ruedas de su coche. Resultó que fue al taller de mi tío. Con dos máquinas maravillosas, pim pam, en un rato, cuatro ruedas nuevas y gloriosas. A la hora de pagar había dos opciones: trajeta y cash. Na menos que si hubiera pagado con tarjeta, a mi tío le hubiera quitado el banco 6 €uros o una cosa así. Por la cara. Como cuando caías bajo la terrible mirada de las grandes górgonas. Igual. Me resultó curioso e inquietante. Y ahí quedó la cosa.
Pero es que, repasando los extractos bancarios de las brasas, me doy cuenta de que con cada operación con tarjeta de crédito el banco se queda con un 2,84% del importe. A priori no parece gran cosa pero cuando facturas una pasta, esa comisión también es una pasta. Y por que sí. Increíble. Así que me pongo a hablar con Pedro, el dueño. Que si eso, si inspecciones de sanidad, llévalo todo todo impoluto... y llego a una conclusión.
España va bien. Ya. A ver, hijo de puta (en abstracto), ¿crees eso en serio? No hay trabajo y en vez de facilitar la situación –olvidándonos del paro, claro–, atornillan a los autónomos: seguridad social por las nubes, hacienda (que somos todos) se lleva como un 30% de lo que facturan y no te pases de horas laborales (declaradas, por supuesto) que encima te buscan las cosquillas. Voy a montar un negocio. Con ilusión, empeño, tesón... No, detente, insensato. ¿Sabes toda la pasta que te hace falta para eso? ¿Sabes la de buitres que vas a tener detrás esperándote para sonsacarte hasta la última perra? ¿Sabes las subvenciones que no vas a tener por ser joven y emprendedor o simplemente para ayudarte? Es impresionante.
Normal que haya piratería y mucho trabajo en negro. Cualquiera. Joder. Mientras a los cuatro hijos de puta de corbata fosforito (del partido que sea, ojo) estén ahí llenándose bien los bolsillitos y no les falte la panoja, al españolito/a medio/a que le vayan dando. A presión. Por detrás. Guay. Sí, sigue así, que me mola. Y así nos va. Al final, guapos/as, tendremos que ir como en el oeste: un par de pistolas y el que se ponga farruco, farruca o farruquito, tiro en el coco y a otra cosa mariposa. Y santas pascuas.
