Fallas '06: quinto día (y último)
Bueno, antes de todo quiero decir que he intentado un par de veces escribir esta anotación sin éxito.
7 y poco de la mañana. Despertá. La única. Había que mover. Con menos ganas que un perezoso de correr la maratón, pero había que mover.
Pim pam traca, se toca y a la que nos damos cuenta nos vemos abocados –como todas las mañanas– al bar de Jose Ramón. Pa almorsar. Claro, quinto y último día y había que cuadrar balances. Nos ponemos a contar todas las batallitas que nos habían ido pasando a lo largo de todas las fallas. Entre la flojera acumulada, la falta de sueño y las auténticas barbaridades que nos habían ido pasando, se nos pasa el largo rato que teníamos entre risas, carcajadas, jaleo y más risas. El personal del bar ya nos conocía y no se sorprendía del escándalo pero los demás clientes alucinaban con nosotros y nuestras viles aventuras.
Vino el pasacalle con misa de mediodía y, como viene siendo costumbre, nos quedamos a tapear en el bar que hay cerca de la iglesia donde se meten los falleros y falleras a que les coman el coco o la coca. Lo llevaban unos chinos y chinas y nos engañaron como a ídems cuando tras arrearnos unas cuantas jarras de serveza, cacaos y pan de gamba de ese nos cobraron 21 €uros. Pero a todos, con lo que salimos a 1,5 por cabeza. ¿^^’?
Llegamos a la carpa tras el rollamen de misa y vimos la mascletaica y nos pusimos a picar como posesos de todos los platitos con comida que había. Resultado: todos los que fuimos nos quedamos embafaos y luego, como es lógico, no comimos casi paella. También porque no valía nada...
Y bueno, ya no hay nada más que contar. Hicimos la cabalgata de la tarde y huimos todos como ratas y ratos a nuestros respectivos refugios porque al día siguiente (lunes 20 de marzo) había que trabajar. Como colofón a esta serie de artículos voy a poneros aquí el vídeo que tenemos donde Antonio interpreta magistralmente el solo de gong valenciano que hacemos en el pasodoble Xàbia. Eh voilà:
Eso es todo, amigos
