Forrest Gump I

Qué peliculón. Buah. Impresionante. Dura dos horas y cuarto pero, fsss, es que, aunque durara 3 horas y media se te pasaría volando. Hombre, fijáos si me gusta, que le tengo que dedicar un par de artículos porque sino no me quedo a gusto. Y si fuera uno sólo casi que ni lo leeríais de largo que saldría.
Voy a contar la peli porque es del '94 y todos y todas la habremos visto. Y sino, no leáis, que os la fastidio.
La peli empieza con el vuelo de una pluma y una musiquilla -de mi tocayo Silvestri- relajada y jovial al mismo tiempo. Cuando cae al suelo, un hombre que está sentado en un banco la coge y la guarda en un libro. Este hombre empieza a contarle la historia de su vida a una mujer que se sienta en el mismo banco que está él. Pero así, porque sí. Bueno, porque es lento. A lo Homer Simpson pero con retraso mental.
Entonces la peli empieza a mostrarnos como era de niño. Aislado por todos menos por una niña que era su "muy mejor amiga" y con unos hierros aparatosísimos en las piernas que, según el médico, eran para enderezarle la columna vertebral. Con la famosísima frase "corre Forrest, corre", descubrimos que el chaval es una bala humana. Fijáos si corre -o, más bien vuela- que espisca los enormes cachivaches que le "enderezaban" las piernas (y corregían su columna). Nos hacen ver en una escena como el pequeño Forrest "enseña" un movimiento de piernas a Elvis Presly. Y no es el único guiño-cameo.
Vemos también como, a raíz de una persecución que le hacen los cuatro hideputas de turno, se cuela en un campo de rugby, lo ven los entrenadores y toda la tropa y, al final, resulta ser la estrella de la universidad de Alabama. Frase curiosa también la de "y jugando al fútbol durante 5 años me dieron el título universitario". Termina su etapa futbolísitca (fútbol americano, of course), en el equipo nacional americano y conoce al presidente Kennedy y todo. Claro, como no se entera de ná, los demás estaban todos emocionados y acojonados y él iba a su marcha.
Tras abandonar la universidad, como sigue siendo igual de lento, lo enrolan en el ejército. Resulta ser un máquina montando armas, haciendo instrucción, etc. Allí conoce a Bubba Blue que es un negro que está igual que él. Lo que pasa es que este pescaba gambas y su madre las guisaba. Figura que pasan varios días mientras ambos están haciendo sus cosas y Bubba le dice las mil y una formas (o más) que hay de guisar gambas. Desavenencias del destino hacen que los manden a la guerra de Vietnam. Allá que te ves a los dos trompellotes como si fueran alemanes de excursión en Benidorm, disfrutando como chiquillos. Allí les recoge el teniente Dan que empieza a aconsejarles que el peor enemigo del Vietnam no son los otros soldados sino el mekong. Un hongo que se mete en los pies y hace que, con el tiempo, se te engangrenen las piernas y te las tengan que cortar. Uhhh, jodido hongo, ya veis. Memorable la narración del propio Forrest de sus experiencias en dicho país y memorable también la frase que dice cuando se supone que acaba el perído de soldado raso: "por alguna razón encaje en el ejército como un pastel en un molde; no es muy difícil: sólo tienes que hacer bien la cama y ponerte siempre muy derecho y contestar a todas las preguntas con sí mi sargento" y au. Como si fuera, no sé, parpadear.
Y creo que aquí lo voy a dejar por hoy. Mañana seguiré con la historieta de la peli y algunas cosas que le añadiré yo.
