Aviso: evitad ser un crack delante de desconocidos
Y os explico.
El 30 de abril hará un año que se casó mi amigo Jaime. A su despedida de soltero fuimos 10 amigos. Pequeña en comparación con otras pero el fiestón que nos pegamos ahí quedó para los canales (como dice Fiti) de la historia. Según el novio, la mejor fiesta de toda su vida. También es verdad que nosotros intentamos -y conseguimos- que así fuera, vaya.
La cosa es que, en la despedida, yo conocía a tres de sus amigos. A ningún otro más. Bueno sí, a uno que iba a nadar con él al dos a dos que conocí en una cena de ese centro deportivo a la que me "apunté" porque sí. Pero eso, conocerlo de echarnos unas risas en esa cena y au. Vale. Llega la boda de Jaime y este hombre y su novia acuden como invitados y como no podía ser de otra manera.
De la boda me acuerdo como si fuera ayer. Era un sábado y era una comida. Así que a media mañana ya estábamos todos echándonos unas cañas mientras estos se casaban. Tras la boda, como quedaba una hora y media para el banquete, fuimos a beber más serveza. Así que llegamos a la comida, en un salón que inauguraron ellos y nos pusimos las botas. Tras el banquetón, pem, cubateo y orquesta. Hasta las siete de la tarde que nos quedamos por allí bailando y bebiendo. Como amigos "directos" cumplimos como unos campeones. Ya casi cerrando el local y con los camatas hasta los huevos de nosotros, no sé quien dice de irnos a cenar.
¿Pero a cenar? Tú estás loco, hombre. Bueno, quien dice cenar dice irse a hacerse unas tapas y unas servezas. Y eso fue lo que hicimos. Entonces, un grupo también de unas 10-15 personas fuimos a un bar a hacer el borrego. Claro, cuando empezó la ronda de chistes, aventuras y recuerdos al pasado, empezó todo. Venga chiste, venga jaja (y luego JAJAJA) hasta que el chicón nos dice al Emilio y a mí:
- a mi boda venís los dos.
- sí, sí, tranquilo.
Claro, todos allí borrachos, esclafándonos de risa y otros hasta llorando (el chaval este, por ejemplo) y estamos de coña. Pero no era coña. No. Resulta que el otro día el chicón me pega un toque y me dice que la despedida es el 6 de mayo y que nada, que ya iré a ver el piso y toda la historia. Así que, tras colgar, me quedé flipando un poco. Un chaval que conozco de dos ratos y me invita a su boda... cágate lorito. La "putada" es que se casa el 13 de mayo y yo estaré tocando en Petrer. Bueno, a la despedida sí que iré -y me tocará ser organizador si es parecida a la que le hicimos a Jaime- y luego al convite, pues no. Le daré su sobre con su pasta y mientras él se va al Caribe (o donde sea) con su ya mujer a escuchar música, yo estaré en Petrer tocando moros y memorizando al detalle todo lo que me suceda para luego contarlo por aquí.
Así que, amigos y amigas, cuando vayáis con gente que no conocéis aunque tengáis amigos en común, evitad ser cracks (si es que lo sois)porque sino luego os lloverán las bodas.....

Vamos a echarnos unas cañicas... — 2006-05-06 00:16:32