Viaje a Narnia del Segura
Inaugurando esta nueva categoría -que ya debería existir, pardiez- voy a contaros lo que pasó ayer en Molina del Segura, Murcia.
Como siempre, músicos nuevos que no habíamos visto en la vida. Incluso, fijaos si esto tiene enrevesamiento, teníamos cuatro tíos que encontró Amparo por internet. El no va más.
Nada. El viaje, igual que todos: autobús en la calle de la falla y tós pallá. Cabe destacar la aparición estelar de dos chiconas de Turís que estaban realmente buenas. Mucho jiji jaja en el bus -que parecía la cueva del drac, en Mallorca- y tres horas y pico de viaje en el que hicimos varias paradas para tomar algo y destomar. O sea, mear.
Llegamos allí y nos metemos corriendo en el primer bareto que había a la vista. Fayrén. La camarera, una morena de ojos marrones, clara referencia de mujer hispana, de nombre Lúrdeh (como ella misma nos dijo) alucinaba con la tropa de impresentables que se le vino encima. Pero bueno. Allí, como pudimos, nos comimos unos bocatas raudos y enseguida a tocar la procesión.
Fue una cosa nunca vista con esta partición porque tocamos, nada más y nada menos que nueve marchas. Habrían podido ser diez pero, "Jesus Preso" es muy jodida y, a primera vista, como que no.
Terminamos el acto y volvimos al bus que nos trajo a Valencia. Hasta aquí, es un poco rollamen lo que os acabo de contar. Pero lo curioso - gracioso - sorprendente de esta minisalida viene ahora. Conocimos al señor Tumnus de las crónicas de Narnia. Véase la ilustração:
Era igualito, oigan. Tocaba la caja y estaba loco. Pero loco loco. El tío nos coge en el autobús y nos saca los vídeos que tenía en su móvil. Todo de tías degustando puritos de regaliz -y purazos- y animaladas similares. Pero lo chocante es que todos los que le rodeábamos (incluído yo) estábamos ahí, embobados, mirando las barbaridades que nos iba enseñando. En fin, que todo un personaje. Para bien, ¿eh?
Mañana ya contaré lo de Cieza. Au
