Pascua '06
El otro día os contaba que tal fue la procesión de Molina de Segura. Ahora me toca contaros el asunto sábado night y acto de Cieza.
El sábado fue un día lirón. Estuve todo el santo día durmiendo y/o tumbado. Que barbarité. A las 2 y pico de la mañana salíamos de fiesta. Al final fuímos Jose, Víctor y muá. Por la zona woody de Valencia. Anteriormente fuimos a un local que se llama Punto G a cascarnos un par de cubatas ya que no había cubalitros (sólo en fallas). Muy de tranqui. Charrando, bebiendo y reposando. Y bueno, jugando a los dardos donde con mis dotes dardísticas -escasas- les pegué una tocata a estos dos de infarto.
A las 6.15, salíamos en bus para Cieza. Fuimos, como no podía ser de otra manera, los últimos en llegar. Al rato, no sé cuanto, paramos en la Font de la Figuera para desayunar. Me aticé una palometa y el último purito de vainilla que me quedaba. Pisando fuerte. Aunque no tanto como el chófer del autobús. Madre mía, que velocirraptor de la carretera.
Como siempre, llegamos con el tiempo justo de montar, mear y ponerse a tocar. 3-4 pasodobles y a la plaza. Rediós que calor. Que gentío. Que agobio. Os aseguro que estuve a un puntito de quedarme allí frito con un yuyu. Que mal lo pasé. Para el año que viene ya he hablado con la responsable de la banda y le he dicho que en camisa o no voy. En serio, no os podéis ni imaginar la malagana que te entra estando allí, rodeado de gente por todas partes, un sol terrible en la cabeza y, encima, todos allí tirándote caramelos.
Tras el desfile propiamente dicho y conseguir que los cofrades dijeran "viva la banda" nos fuimos a comer. Al bar de siempre, al de Nacho. Pero, oh dolor, oh fortuna, oh campos de soleares mustios collados, el bar lo llevaba otro. Y vaya otro. Que hijo de la grandísima puta. Atentos. Éramos 23 para comer. Ponían 6 platos de tapas para toda la mesa de modo que salíamos a plato por cada cuatro personas. Bolsas pequeñísimas de papas, pulpo hervido con limón, gambas que parecían imperdibles, calamar insipido como una bolsa de mercabrona, sepia dura como un adoquín toledano, bonito (que era como mojama pero en blanco) y puñaos de habas crudas. No había patatas y el pan parecía chicle. Como "plato" unas fuentes (también pequeñas) con un poco de embutido y panceta. De beber agua y cerveza. Ni postre ni cafés. 17 €uros por cabeza. Impresionante. La secuencia de onomatopeyas que se me ocurre para semejante clavada es: Ras chas Uohhhh plic-plic Yaarggh, en ese orden. Menudos cabrones. Pero bueno, ellos se lo pierden. Dentro de ese precio iba ya el finiquito incluido.
A la vuelta, casi todos estaban derrotados. Como unos campeones, Esther -la responsable del grupo- y yo estuvimos charlando de esto y de lo otro mientras íbamos bebiendo cubatas. Casi nos jodimos la botella entera de whisky que teníamos, en las 3 horas y poco que duró el viaje. En el fondo del autobús estaba el sector Jamaica dándole al canuto.
El balance de estas pascuas en general han sido que he perdido dinero puesto que cobraré menos de lo que me he gastado -cosa que me la suda a pino, vaya-, he conseguido un pin de la cofradía de Santa María Salomé de Cieza que ya tengo en la solapa de mi chaqueta y que nos lo hemos pasado de puta madre. La lástima es que no haya venido Sara (que está un rato buena) pero bueno, a la próxima.
