Un lunes que casi se metamorfosea en miércoles
Los lunes, amigos y amigas, tenemos clase de salsa. Tras la clase cenamos en el restaurante chino Lu Cheng. A la una de la madrugada me acuesto.
Pues bien. Hoy ha sido parecido. Pedro y yo hemos ido a cenar al chino de Chiva. Pero al de abajo del pueblo. Exceptuando el rollito -y como viene siendo costumbre- todos los platos eran nuevos. O casi. El cerdo al estilo mooshi ya lo comí la otra vez que estuve allí. Tras la cena y ver como el Villarreal perdía 1-0 ante el Arsenal, hemos ido a un pub de Cheste donde daban clases de baile de salón.
Cual es nuestra sorpresa cuando nos plantamos en la puerta y nos la encontramos cerrada. Ya yéndonos nos abre el dueño. Sí, aquí estoy dando yo los bailes de salón (innumerables estilos), pero el curso empieza después de las fiestas de aquí y ta ta tá. El tío, según nos hace entender, es un experto bailarín en todo: desde Vals hasta Sirtaki pasando por Fox, Salsa, Tango, Rock...etc. Según él, en hora y media te enseña dos bailes y, cuando le apetece, está una hora más dando clase y te enseña otros dos estilos. Vamos, que a su lado el 20-21-22 de CCC de inglés (o guitarra) es una mierda de curso. Fantasma.
Tras el chafón, nos vamos a un local de allí donde Pedro conocía a la camarera. Uhhh. Todos los porreros del pueblo allí metidos con una música pumba-pumba machacona. Ya que estamos, nos hacemos una copa y jugamos al billar. Y dicho y hecho. Una hora más o menos allí en la que jugamos 3 partiditas al billar y pa casa.
Una noche de miércoles un tanto surrealista pero bueno. Ahora, me tocará bajarme el capítulo de "Hospital Central" que han hecho hoy y verlo cuando tenga tiempo.
