Alcoi '06: segundo día
A las cinco y media de la mañana, con los locales abarrotados de gente y con una mona considerable, vete corriendo a la kábila para cambiarte y hacer la diana. Y vaya diana, a las 6 de la mañana. Casi que podrían cambiarle el nombre a este acto por el de "puñalá" o algo así.
Frenéticos, logramos cambiarnos de ropa y medio desayunar en tiempo récord. A las seis menos cinco formados en la puerta. Buf. Que destemple, que pocas ganas y que gentío. Rediós. A las seis a punto eme punto toda la calle abarrotada de público. Que caché. Y ná, "ecos de levante", "primavera", "el k'sar el yedid", "segrelles", "las brisas del clariano" y pasodobles dianeros del estilo mientras los espectadores enloquecían a nuestro paso. Y al de las otras bandas, claro.
Acabamos la diana y tenemos el tiempo justo para almorzar un poquito antes de ir a la entrà. Así que le digo a Vanessa (la camarera que os comentaba) que a la noche, si me quedan fuerzas, me iré con ella a tomarme unos cubatas por ahí.
Buf, más agobio. Si a las seis ya había gente por la calle, a las 10 ni os cuento. Con un día más feo que la hostia, así medio nublado y airoso, desde el partidor hasta que se acaba la entrà estaba todo atiborrado de público. Qué moral. Y es que, ya lo dice el dicho "más moral que el alcoyano". Así que empezamos la entrà. Doblábamos con los Tomasines y los Llauradors que era nuestra filà y, este año, la filà del mig. No sé yo eso que importancia tiene pero bueno. Al terminar, a la una y poquito con estos, me llaman al móvil que si quiero ir a tocar con los Aragonesos. Un poco apretado, pero sí. Así que corriendo, desde la plaza de España hasta el partidor y para ponerme con ellos. Los cogí ya empezados, pero no pasó nada.
Al menos tuve tiempo para comer y estirarme (llegando incluso a dormirme) un rato en la cama. A las 18.00 auers había que estar otra vez en el partidor para salir con los Magenta. Parece pesado y, de heho, lo es el tener que estar todo el rato bajando y subiendo la calle del desfile pero bueno, es un día al año. Tampoco pasa nada. Acabamos empapadísimos la entrà -se puso a llover así a lo tonto pero tocando los huevos- y teníamos que subir otra vez al partidor para salir con los Barbarescs. Qué remedio. Pim-pam pim-pam y más hechos sopa, otra vez en el partidor. Menos mal que me hice una cazalla recuperadora, pq sino no creo que hubiera podido aguantar. Al terminar la entrà con estos, me encontré con unos amigos de moixent que iban a salir con la filà de los Ligeros para terminar el acto. Me dijeron de ir pero ya había tenido bastantes entradas por ese día y dos de ellas lloviendo. No, gracias. Que pa morirse no es menester tanto.
Llegué a la kábila, me pegué un duchón de tres pares de cojones y me fui a dormir. En lo más interesante del sueño, mitad de la fase rem, me suena el móvil. Caguen l'ombra el dimoni! Tenía que haberlo apagado. Quien será el pesado? Era Vanessa.
