Y ya van 3...
...despedidas de soltero.
Hace un poquito más de un año me quejaba -bueno, más bien comentaba- que no había ido todavía a una despedida de soltero. Pues, por bocas, un par de meses más tarde fui a la de mi vecino Joaquín. No sé que carallo pasó que me puse malísimo. Pero que, ojito, en la boda, una semana más tarde, igual. Estaba claro que no fueron ni mi despedida ni mi boda favoritas. Uh.
Pasó el tiempo y se casí mi amigo Jaime. En la despedida éramos sólo 10. Mejor. Para organizarlo, administrarlo y disfrutarlo todo. No teníamos sitio para cenar y recaímos en los bestias con la suerte de que nos dieron una mesa que había libre. Allí, pues, ja!, cena con cervezas en orinales, un tío contando chistes (alguno bueno) con un micro y una risa de que te cagas. Fuimos un momento al váter y disfrazamos, al por entonces, novio de torero. jiji jaja y a bananas maxi disco tras deambular por algunos pubs de Valencia. En resumen: fiestón por todo lo alto -para mi amigo Jaime el mejor día de su vida- y todos para casa borrachotes borrachotes.
Pues bien. Esta noche me enfrento a la tercera. En esta ocasión es la de Juanma, el chaval que me invitó a su boda porque le caí en gracia (más información aquí). Iremos a cenar a un restaurante que se llama "mesón" que está en Chiva (pueblo del novio) y luego a bananas. No sé nada más. Todo lo que pase -para bien o para mal, como siempre- os lo contaré mañana si es que me quedan fuerzas para ponerme cara al ordenador a darle a la tecla.
