Petrer '06
Bien. Hoy me voy, por fin, a Petrer. A tocar moros. 5 días. Otra salida. Uhhh.
Si ya en la saga Bocairent '06 -que no voy a enlazar- os contaba las batallitas que me ocurrieron allí, a mi vuelta de Petrer haré lo mismo. Recuerdo como si fuera ayer mismo (y ya hace un año) esto:
Inolvidable el momento en el que volvía con Francis, mano a mano, de terminar un acto. Casi a la hora de comer. Lo típico: cerveza en mano y contando chistes, dimes y diretes. Así que llegamos a la kábila y estaba cerrada. En lo alto del balcón, había una niña de cuatro o cinco años. No más. Entonces, me pongo una mano en el pecho (con la otra llevaba el trompón) y viene el diálogo que no tiene desperdicio:
- Ah del castillo, bella dama. Seríais capaz de abrirnos la puerta?
- Sois los músicos?
- No, somos los pintores
Entonces, Francis, que estaba ahí, oído avizor, se empieza a descojonar de una forma muy graciosa y empieza a repetir, "sí, sí, los pintores". Mira, de las pocas veces en las que me he reído a gusto, de verdad, en la vida. Qué bueno. En serio.
Ahora, os adjunto el pasodoble-himno de Petrer que todos los petrerinos -será así?- cantan el primer día de fiesta mientras lo tocan todas las bandas. Petrer:
Nuestro Petrel hermoso de campos
donde sus aguas, sus aires y su sol
fertilizan nuestras huertas.
Nuestro Petrel hermoso de sierras
desde el valle de Catí y el Almorchó
con sus bosques y su arena.
Nuestro Petrel, es un canto vivo
del trabajo y de su gran fertilidad,
con sus almendros y olivos.
Su hospitalidad
el amor de sus mujeres y su fe,
sus encantos y bellezas sin igual,
es un canto de hermandad.
Nuestro castillo
y San Bonifacio,
son dos tesoros
de un largo ayer.
Allá, a la ermita,
van las plegarias
de nuestro pueblo
llenas de fe.
Las aguas de la Almadrava,
Navayol, Caprala y Pusa;
los llanos de Salinetas,
son nostalgias de un ayer.
¡Canto de amor, cantos de alegrías!
Mi amor va siempre a ti
con el afán de sentirte siempre en mí.
Mi fé, mi gran pasión,
vibra en mi alma al querer
y al amarte así.
Petrel, mi gran Petrel,
mi frenesí no puede cantar más,
porque mi voz no sabrá
expresar con más pasión
lo que mi alma dirá.
Como un petrerino más y desde lo alto del castillo que ponen en la plaza del pueblo, yo también canto esto porque me lo aprendí el año pasado. Tenía tantas ganas de ir que a base de oir bastantes veces el pasodoble (disponible en la página http://www.petrerenfestes.com/musicas.asp) se me quedó. Y mira que es jodido. Pero bueno, el que vale, vale.
Ya os contaré mis historias para no dormir.
