Petrer '06: segundo día
Viernes, 12 de mayo. Dia de las primeras entràs. Y digo primeras porque en este pueblo, no sé por qué extraña razón, hacen dos días de entradas. En fin. Como novedad mundial, ché, salgo tocando. De siempre he salido arrastrando los timbales pero en esta filà donde estábamos, pues mira, que el que arrastra los timbales te lo ponían ellos. Requetebién.
Por la mañana, a eso de las 11 y poco salimos. Una calor pa morirse pero había que salir. De menú, uf, "flamencos de Petrer". Rediós, que pesadez. En serio. Tendríais que ver el papel: pampa pampa pampa pampa y to el rato igual. Yargh, q malisia. Como eché de menos el upa upa. Si encima el pasodoble valiera algo...
Terminamos, todos achicharraditos y ale, pem!, a doblar. La entrà mora. Qué gusto, tú. El kábila, el president, sisco y moros españoles. Un par de veces cada una y listo. A disfrutar. Mmm.
Cuando terminamos de comer, viene Vicent y se pone pesao con que quería jugar al truc. Al final, enredamos a Pepe Sales con el que pongo de pareja y empieza la partida. Qué risa. jajajaja. El tío, más serio que una estaca, miraba de lado a lado como un pájaro y cuando empardábamos, decía:
- Truco para jugar.
Y se callaba. Cuando los demás aceptaban -siempre-, en vez de tirar las dos cartas en la mesa como es lo normal, con la mayor arriba, zas!, giraba una y miraba a los dos lados otra vez. Enigmático, triunfal. Que caña. Cuanto me pude reir en esa partida que, luego, ganamos, claro. Aquí os obsequio con un retrato de Pepe:
Luego por la tarde les dimos una vueltecilla a los de la comparsa y por la noche salimos. No sé como pero me bufé a base de bien. Y eso que sólo me bebí 3 ó 4 cubatas. Igual me hago mayor o no sé. La cosa es que recuerdo -con lagunas- como estaba yo cantando el pasodoble "Churubelerías" para asombro de algunos integrantes e integrantas de la banda de Antella y Alfarrasí más tarde. A las cuatro o así ya me iba yo a dormir porque no podía ni con el pelo y aún quedaban varios días.
La verdad es que este segundo día fue pesado porque tocamos mucho casi sin descanso y tuvimos que comer mal -por las prisas- y a deshoras. Repito y enmarco la partida de truc con Pepe Sales; en la vida me había reído tanto jugando a ese juego.
