Nit de cap d'any en mayo II
Cojo el ticket y voy a la camarera a la que le había pedido el cubata. Una chicona delgadita, atractiva y con pelo recogido en una cola de caballo. Pienso que hermana de la otra camarera porque eran muy parecidas.
- Un jack daniels con red bull. Y que no te duela.
- A mí no me duele.
Y empieza a echar bourbon. Glop glop glop. Cuando la cantidad era tal que ya me sabía mal hasta a mí, le digo que corte el grifo. El resultado es que faltaban 3 ó 4 dedos para llenar el vaso. Vamos, que casi todo era jack daniels.... Para ser el cubata más caro de la historia, dejando a la altura del betún al anterior (allá por fallas), resultó estar compensado. Fijaos si fue así que empieza la exhibición de baile -con unas chicas de la academia a la que vamos- y me cuesta bebérmelo una media hora o tres cuartos. Con el resultado de que me caliento y todo!
Mientras tanto, en lo que era el "escenario" de la pista iban saliendo los alumnos y alumnas de las diferentes escuelas de baile. Cada uno bailando su estilo: cha cha chá, funky, pasodoble (con una versión cutrísima de "España Cañí"), hip-hop, tango, etc. Muy a lo canal nou -o cualquier cadena- pudimos observar que en los grupos o parejas que salían a bailar solo había follarines y cañonas. Requetepuestos y requetepuestas.
En total salieron 16 coreografías con su respectivo descanso de varios minutos. Como yo me había medio entonado con el super cubatón, decido ir a por otro. Pero en esta ocasión más suavecito: batallines con naranja, que tampoco quería abusar.
El final de la noche fue que se acabó todo y fuimos un poquito por esa enorme sala buscando algo de fiestecilla. Como casi todo el mundo se había ido y en lo que parecía la discoteca había que volver a pagar nos fuimos también. Otra noche de viernes en la que salimos y, oye, por lo menos vimos algo curioso.
