Tutto rutto
Ya sabéis que en el corte inglés existen los 8 días de oro. Pues en la faena, tenemos los 8 días desastre. Mare meua.
Lo primero fue el cortasetos. De repente. Ñíiiiiii pu pu pu y dejó de ir. Es como cuando te pones malo, cuando menos te lo esperas. Y más te jode, claro. Así que allí te ves al pobre Josa a mitad seto intentando arrancar la máquina y que no que no. Al taller.
A los dos, tres días, lo mismo con la desbrozadora. Fwishhh fwishhh tac tac tac. Limpio. Coño. Noséqué del filtro de aire y la transmisión -porque tiene transmisión también como las amotos y los coches- y a tomar por culo el invento. Al taller. Al mismo que el cortasetos porque ambos son de la misma marca.
Pasan unos días y todo vuelve a estar otra vez funcionando. Los duros que le costó al jefe pero todo otra vez como la seda. Pero seda del mercado, porque esta mañana, ñec. Otra vez el cortasetos a tomar por culo. Según Josa algo de la compresión. Si era con alas o no, ya no os lo puedo decir. Pero que, espérate, por la tarde, chuuuuf, deja de ir el cortacésped.
Arrancaba y eso pero para que se moviera había que empujarlo cuando, de normal, funciona al darle a la palanca. En fin, que en poco tiempo todas las máquinas se han ido estropeando. Personalmente creo que el tute que les damos influye en un alto porcentaje. Pero claro, hay tantas posibilidades...
Pero que, ja!, gracioso es que al rato de dejar de ir el cortacésped, el escobón que estaba yo gastando para amontonar unas hojas, crec!, se troncha por la punta. Allá que me ves con el palo por un lado y lo que es la escoba por otro. Impresionante. Sólo queda por joderse la flagoneta y no las tengo yo toas...