Otra que tal baila
El otro día, os contaba aquí que fui a una exhibición de bailes de salón. Rematé la jugada, por si a alguien le interesa -o quiere recordarlo- aquí.
Pero bueno, este es nuevo. El viernes pasado fuimos a ver una exhibición que hacían los de nivel intermedio de la academia donde vamos. A la sala frixius (o algo así), en Aldaia. En el polígono industrial. Uh. Apartado de todas partes y, encima, con olor a gallinasa (que no es lo mismo que gallina asá).
La cosa es que entramos para dentro y aquello parecía una carpa de fallas. De Valencia capital, claro. Cutre, pero capital. Lucecicas por todas partes y una pista cuadrada donde bailaban todos. En este cuchitril las sillas no estaban vestidas como en la sala de fiesta de canal nou, pero bueno. Y las camareras no estaban tan buenas ni eran tan simpáticas; era un tío que parecía un pastor galego (y que me perdonen los de este colectivo).
El cubata, el de siempre: tío jack con toro rojo. 8 euros. Bueno, en la otra fueron 13... lo que pasa es que en esta ocasión, buagh, era de garrafón del malo. Vamos, que el garrafón de la morocha -y ahora BSD- es maná a su lado. Pero en fin. Que la cosa estuvo entretenida. Otra más para contar como, de hecho, acabo de hacer
