Franco, te queremos
Bueno. Lo que me faltaba por ver. O, ahora mismo en la actualidad, vamos. JA!
Resulta, compadres y compadras, que ahora está prohibido comer en la playa. Por la suciedad y eso, dicen. Es que me parto, en serio. Y en sirio. Como queráis. Cuando vayamos a la playa tenemos obligatoriamente que elegir entre dos caminos:
1.- salir escaldados tras el sablazo que te supone comer en un chiringuito y encima quedarte con hambre y a desgana porque lo que te venden allí no se pasa en ningún sentido
2.- comer fuera de la playa. O, simplemente, irte.
A ver, hijos de la grandísima puta, ¿de qué vais? No sé a ciencia cierta si esto lo prohiben los políticos –seguro que sí– o el personal responsable de las playas como puedan ser baywatches, socorristas y, cómo no, chiringuistas. Pero no creo. Me decanto más por los primeros.
Y sigue sin entrarme en la cabeza. ¿Qué mal hace que comamos en la playa? Una cosa es comer y luego, como se supone hacemos todos, tirar papeles y restos a una bolsa de plástico que metes en la papelera o te llevas a un contenedor y otra es gorrinearlo todo. A esos si que vería bien que les llamaran la atención y reprendieran. Pero quitarnos el derecho, señores, derecho de comer, lo veo un poquito exagerado.
Ah! Tampoco te dejan fumar. O no sé ahora mismo si no dejan o no recomiendan. Pero me da igual. Me repatea la de cosas que nos están prohibiendo, restringiendo, puntuando... no sé con el generalísimo que tal iba la marcha pero todos trabajaban y, dentro de lo malo, se podía vivir en paz. Con los cabrones que nos gobiernan hoy en día, buf, es que, a esta marcha (y me importa poco lo que pueda pensar un socialista), esto va a parecer el futuro alternativo de Dragon Ball Z. O el de terminator. No hagas esto. No hagas aquello. Que te quito 6 puntos.... para este otoño, ¿qué será la moda? ¿Bajarse los pantalones para que te la endiñen por detrás?
En serio. A mí la política –sin tapujos– me la suda. Mucho. Pero es que, aunque pase del tema, no puedo dejar de ver las auténticas barbaridades que no están haciendo nuestros amigos del pesoe. Las últimas, ya las sabéis: carné por puntos (se va a seguir conduciendo del ojete porque somos así de gilipollas), la ley antitabaco, pisos de 30 metros... uhhhh me da miedo salir a la calle no sea que venga algún cuerpo tipo gestapo o ss y me arresten por, no sé, tirarme un pedo, parpadear o respirar.
Por cierto, día 1 de julio, primer día del carné por puntos –putos puntos–, y ya han retirado 3 unidades. No quiero ni pensar los que habrán caído a finales de año. ¿Hacemos porra?
