Tengo la boca muy grande
Bien... eh... uh...ché, va: que soy un bocota. Resulta que estoy escribiendo esto desde el ordenador de mi padre porque el mío ha vuelto a dejar de funcionar. El cabrón.
Tan contento que me puse yo con todo instaladito desde cero, sin porquerías y todo a las mil maravillas y lo chafado que me quedé cuando se quedó colgado en la pantalla de "ahora puede apagar el equipo".
Uhhh. Así que ahora, tras hablar con Pablo sobre diversas soluciones posibles me va a tocar ir desmembrándolo poquito a poco, pieza por pieza (física) a ver que carajillo es lo que no va.
Y, por supuesto, no era al final la tarjeta gráfica...
