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Vamos a echarnos unas cañicas...

19-07-2006 01:08:18

Los gilipollas de un concierto


Hace 18 años, alguien en Buñol tuvo la magistral idea de celebrar una bienal de música. No sé quien pudo haber sido pero, desde luego, merece un monumento. Pequeño, pero se lo merece al fin y al cabo.

Ahora mismo acabo de venir de uno de los mejores -si no el mejor- conciertos de bienal que he visto en las tres ediciones a las que he ido. Se trataba de un conjunto de viento llamado "Mare Nostrum" y que estaba formado por fos flautas, dos oboes, un clarinete (pero había 2), dos fagots, dos trompas, dos trompetas, dos trombones, un bombardino y una tuba. Y todos profesionales. Como os podreis imaginar, tocaban así sin querer.

Pero bien. El artículo de hoy se centra en los gilipollas que SIEMPRE encontramos en los conciertos. Me da igual del estilo de música que sean, siempre están. Y ya veréis.

1.- El bebé que siempre llora. Y encima, cuando la música es más piano. Siempre. Siempre me he encontrado, en todos los conciertos a los que he ido, al inoportuno bebé que rompe la magia de la música con su llanto. Desde luego que el muñaco no tiene la culpa pero si sus padres por llevarlo. 2 gilipollas en un concierto.

2.- Luego tenemos al gilipollas del reloj. Siempre hay alguien -por norma general un hombre mayor- que tiene la alarma del reloj puesta a una hora durante la cual hay alguna banda, orquesta, grupo o lo que sea tocando. Yo no sé aún, a ciencia cierta, por qué. No veáis lo que jode el dichoso pi-pi-pi (de un reloj casio, cutre, de correa negra de plástico) de los huevos detrás de tí. Y encima, nunca lo paran. Se esperan -no sé por qué cojones- a que pasen los 20-30 segundos que tienen para callarse. Fijaos y veréis.

3.- El tiempo. En ocasiones, el tiempo se pone tonto y cuando estás de puta madre, gozando y paladeando cada segundo que te ofrece un concierto, va y se pone a llover. Claro, los actuantes plegan rápidamente el chiringuito con cara de circunstancias (lo primero es cuidar los instrumentos, que para algo les dan de comer) y subiendo los hombros como diciendo "yo no quería, pero mira".

Y ya está. En casos también muy excepcionales tenemos al hombre que le entra un ataque de tos o al subnormal que no silencia el móvil y le suena. Pero eso, como digo, son los menos.

En cualquier caso UNA PASADA de concierto (lo que te has perdido, Jose, trompellote).

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Comentarios

  1. Por fin consigo entrar a tu blog (no había manera) y me encuentro con tres o cuatro posts por leer, ya tengo faena... Oye, Marisaddie contactará contigo para ver si quedamos el 26 de julio pa cenar o el 27 de julio a comer. Tengo que ir a Valencia a la adjudicación de plazas el 27 a las 8.30 y saldré sobre las 2 pm. Si os viene bien, nos juntamos y nos conocemos. Se vendrá también una amiga de Elda que viene conmigo y, probablemente, Juanjo (está en mis links), un amigo mío de Valencia que también conoce a Marisaddie. Así que, ya nos dirás si te viene bien y qué opinas.

    Ana — 19-07-2006 20:50:30

  2. Pues sí, siempre hay gente de esa en los conciertos, en los cines, en los teatros... Y, en lo mejor, se ponen a hacer ruido, parece que lo hagan a propósito.

    Ana — 19-07-2006 20:52:28

  3. Pues si es en esas fechas que dices, entre semana, creo que no podré ir de ninguna manera. Como parecerme me parece perfecto pero va estar muy malamente el que nos podamos juntar (casi tanto como la mierda esta de bitacoras). En cualquier caso, se agradece el ofrecimiento y queda guardado en mi memoria para poder sacarlo en algún momento en el que podamos hacer otro trueque similar.

    swyx — 19-07-2006 21:46:58

  4. Yo me identifico con el gilipollas que lleva el niño al concierto.
    No es que me haya pasado pero entiendo a esos papis que por fin deciden ir a un acto social de los que han sido dramáticamente apartados por el nacimiento de un retoño.
    Además, el niño no es que llore, es que se arranca a cantar y como no sabe pues hala, a llorar.

    Hay más variedad de gilipollas. Recuerdo una señora de 40 años (tendría menos, pero que se joda, yo le meto los 40), que se sentó a nuestra vera en un recital de danza en conde duque en madrid.
    La muy cerda se puso a mascar chicle con la boca abierta.
    Después de varias miradas asesinas y con cara de asco le dijimos que no hiciese tanto ruido, pero la tía, venga, dale, desencajando la mandíbula.
    Al final, tras unas cuantas miradas llenas de asco por nuestra parte, la señora decidió quitarse el chicle.

    Civilis — 19-07-2006 22:55:29

  5. No te preocupes, ya quedamos en otra ocasión. En Valencia o donde sea. ¿Cómo va el nuevo trabajo?

    Ana — 20-07-2006 10:10:25

  6. Es que, si tienes niños pequeños que van a molestar casi que es mejor dejarlos con la abuela o pasar de ir al concierto. Más que nada por respeto a los demás. Ahora que, lo que comentas de la arpía del chicle no tiene perdón.

    El nuevo trabajo es distinto a todo lo que tenía hecho (y he hecho cosas...) ya hablaré sobre él más adelante en un par de artículos que tengo en mente para dedicarle.

    swyx — 20-07-2006 16:19:40


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