Warlock, el brujo
Hace ya semanas, volviendo un domingo de madrugada de Tropicana, empecé a hablar con Jose de películas de hace tiempo y me vino a la cabeza esta: “Warlock el brujo”.
La película es de 1989 y yo la había visto en la tele hacía mucho tiempo. No sé porque se me vino a la cabeza en aquel instante pero me puse a hacer memoria –tarea difícil porque iba borracho- y empecé a recordar alguna escena. La del niño que habla con este personaje y cuando le saca los ojos a una medium con una cuchara.
No me era suficiente. Tenía que verla. Como no la echaban por ninguna cadena de ámbito público, eché mano de la tele que nunca falla. O, bueno, cada vez menos: el eMule. La busqué y, eh voilà, la encontré. Costó un huevo de bajarse porque se ve que sólo la tenían dos o tres enfermos como yo, pero al final lo conseguí. Ahora que, ja!, como no tengo delito, la dejé ahí sin tocar hasta que un día dije de verla.
Voy a contarla porque es vieja y creo que ya la hemos visto todos o deberíamos. En cualquier caso, tampoco voy a desmenuzarla por si queréis (y debéis) verla.
En el año mil seiscientos nosécuantos, aparece este brujo encadenado en la torre de una iglesia para ser quemado al día siguiente. Satán en persona (y no el de dragon ball) hace que se libere de sus ataduras y hace que viaje en el futuro para que le busque las tres partes del libro mágico Necronomicón y así poder dominar el mundo. Entonces tenemos a este brujo que es malo malísimo en pos de este libro fragmentado tipo Lucas Corso en la novena puerta de Pérez-Reverte, pero en Oxford y por aquellos sitios y matando y puteando barbaridades a todo el que se le pone por delante.
Extrañamente –y esto es un fallo garrafal- el cazador de brujos que le capturó viaja también al futuro para volver a apresarle. No sale en la peli como consigue este cazador viajar a través del tiempo pero ahí lo tenemos. Es como terminator pero al revés: Schwarzenegger viajaba al pasado y estos viajan al futuro. Bueno.
La peliculica en sí es algo floja tanto en efectos como en trama como en todo, pardiez. Pero tiene unas cuantas escenas de las que dices: “hostia” y, ché, que el Warlock este es malo malo malo. Pero malo de veras. El tío Scar del rey león, a su lado, verbigracia, es una maricona que va pegant bots i crits.
