1812
Con este título, Piotr Ilich Tchaikovsky obsequió al mundo mundial con una maravilla de obra.
Pues bien, siempre hay gente que, bueno, destaca sobre los demás. Y en estos dos vídeos que os voy a poner veréis porqué. En ambos vídeos sale la coda de la pieza pero tratada de distinta forma.
En este primer vídeo vemos lo que es realmente una puesta en escena cojonuda: cañones de verdad acompañando a la música. Maravilloso, mirad:
Y en este segundo vídeo vemos a un zumbao que me ha resultado curioso. Vean, vean:
