Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Vamos a echarnos unas cañicas...

10-08-2006 16:33:00

Chella '06: segundo -y último- día


Cuando estaba dispuesto a echarme a dormir hasta la tarde, después de estar toda la noche -y el día, vaya- traginando por ahí, me llega Vicente (el responsable de la banda) con los platos. Le pregunto, extrañado, si los iba a tocar él y me dice que sí aunque también me dice si los quería tocar yo. Miro a Ferrán que iba solo de trombón y le digo que, si hay que tocar, prefiero hacerlo con el trombón. Pues monta. Así que, de dormir, nada. Je. Desde el día de antes a las 7.20 de la mañana que me levanté para trabajar. Pero bueno. Pam, diana. Una hora por ahí tocando y pegando vueltas. Delante de nosotros, desfilando, los cuatro que estaban conmigo en la kábila todo el rato.

Llegamos a la comparsa y me dejo caer en un colchón. Como no estaba muy cómodo, decido tumbarme en un sofá. Cuando logro, inexplicablemente, coger el sueño era la hora del pasacalle, las 12. Para celebrarlo entra Juanjo (un festero) tocando la caja. Pues nada, a medio adecentarme y a tocar otra vez, para el asombro de propios y extraños. Y con toda la calina de las 12 y poco del mediodía a pegar otra vez vueltas por Chella. Caldés, cabo de la banda, no entendía porqué no había nadie en la calle viendo el acto. Nadie lo entendía pero allí estábamos 13 tíos tocando y cuatro desfilando delante de nosotros. Es así.

Acabamos a las 13.50 de tocar y los festeros nos invitan a comer paella en la kábila. Harry, Ferrán y yo nos vamos a comer de señoritos, a la pizzeria de Bolbaite. Un par de solomillos para ellos y yo una lubina a la espalda. De picaeta una ensalada, sepia que parecía corcho y bravas que, ja!, tendríais que haberlas visto. 15 €uronanos por barba. Sin postre, sin cafés y sin ganas de pagarlos. Llegamos a las tres y poco al local de la banda y ahí sí que caigo fulminado. Que ya era hora, ché.

A las siete salíamos hacia Chella otra vez para hacer la entrà. En esta ocasión ya éramos 36 tíos para el acto. Vino Vicent, de Vallada, y lo hizo enérgico: que cabrón! parecía como si en vez del trombón tocara el flautín siempre tocando por allá arriba. Y fuerte, fuerte. Empezamos ambos a hacer el nano y, aparte de hacer mucho escándalo, disfrutamos como gorrinos. Qué barbaridad de entrá y de minipasacalle previo, tú. Gozamos lo suyo, oigan. Si se pasa él mismo por aquí o por su blog abandonadísimo, puede corroborarlo. No sé él -espero que sí- pero yo ansío juntarme otra vez con él para seguir haciendo barbarités.

Muy bien las fiestas de Chella '06. En su línea. Lo que no fue tan divertido -aunque se queda en batallita per secula seculorum- es lo que me pasó a la vuelta que, como comprenderéis, contaré mañana por aquello de la emoción tipo culebrón o tipo saga literaria.

Trackbacks

Trackback URL para este post

Comentarios

  1. Vaya, veo que te fuiste otra vez a tocar. ¡Cómo os cuidáis! Solomillo y lubina. Me está entrando hambre y eso que aún no son las 12.

    Ana — 11-08-2006 11:44:57


Recordar datos


LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009