Quesa, un pueblo curioso
Este fin de semana también he ido de moros. Ueh. A Quesa (nada que ver con queso).
Como digo en el título, es un pueblo curioso. Primero porque para ir hasta ahí tienes una carretera zigzagueante y llena de cuestas que ríete tú del camino de la serpiente que tuvo que recorrer Son Gokuh en bola de drac Z para ir a ver al dios Kaito. Ideal para hacer rallies.
Es curioso que una comparsa de allí desfila con la marcha imperial de star wars. Tanto el año pasado como este (y como todos, por lo que parece). El año pasado que era el primero que iba, cuando escuché esa pieza pensé en la fila "Obi-wan", "Ewoks grocs" o algo así. También esperaba ver a Darth Vader de cabo de escuadra con el sable de luz pero no estaba. Darth Maul con la espada doble, tampoco. Es una engañifa.
Lo también curioso de este pueblo es la duración de la entrà: 32 minutos. De reloj. Desde que empiezan a marcar ritmo los percutas hasta que dejan de hacerlo pasa media hora y poco. Una calle recta y una curva es el recorrido. Y, encima, de regalo, como vas tocando marchas (cristianas o moras) tienes tiempo entre marcha y marcha para descansar y comentar la jugada con el compañero. Vamos, que un lujo.
Lo que es el ambiente festivo ya no sé como será porque ni este año ni el pasado me quedé allí pero tiempo habrá amigos. Lo que hicimos fue irnos a Bicorp de fiesta. Pero eso, os lo cuento mañana. En cualquier caso Quesa mola. Quesa forever!!!
