El alivio de después de la brafá
Anoche, como os comentaba ayer, empezaron las fiestas de mi pueblo. Y también os decía que tocaba coger una mona gorda. Así fue. Lo que pasa es que me pasé un pelín. Un pelín bastante.
Me he levantado esta mañana como si tuviera la cabeza llena de clavos, rayos, minas antipersona y estrellas ninja impregnadas en curare. Rediós, que malísisimo. Aún me dura, vaya. Buah. Lo peor de todo es que como estaban mis padres pues, claro, no tienes esa libertad de liberar males que tienes cuando no están. O sea. Vomitar lo que te sobra. Aquí que estaba yo como un campeón aguantando la incontenible marea etílica que surcaba mi estómago poniéndome en las posturas más diversas y más en pena que alma vagante por el averno.
Hasta que, por fin, a media tarde, mis unidades paternas se han ido. Como galgo que persigue la liebre, he ido directamente al váter y, oyes, casi como un resorte. Buagh y listo. Una brafá como en las películas de estas de risa ("Mafia estafa como puedas" o "Este chico es un demonio 2" entre otras) y arreglado. Pero como si de arte de magia se tratara. Mi malestar general ha disminuido a una rídicula e insignifacante sombra de lo que era aunque, como es lógico por otra parte, sigo con un pequeño pero molesto dolor de cabeza que me acompañara todo el día y una serie de serpenteos estomacales que, tampoco me dejarán por hoy.
Perdonad que sea tan gráfico y tan escatológico al contaros este "suceso" pero es que, en serio, no veáis lo que alivia cuando estás jodido. Una cosa es que te pases y directamente, a modo de autodefensa, tu cuerpo expulse lo que le ha caído mal y otra muy distinta es conscientemente saber que tienes que hacerlo para repararte. Muy bien, la verdad.
Ya sé que para esta noche toca controlarse seriamente y no hacer el borrego como lo hice ayer. Ni mezclar, que esa es otra. Sabemos lo malo que es y, ayyy, dale que dale. Dicen que el burro es el animal que tropieza dos veces con la misma piedra pero, ¿mezclaría cubatas dos veces sabiendo lo malito que puedes llegar a levantarte el día siguiente?
Joder, que bien escribo. Ché.
