Nenes, que nos cambiamos (otra vez)
Al igual que pasara en aquellos tiempos de junio del año pasado con mi espacio de microsoft, este blog ha llegado a su fin.
Aparte de que estaba un poquito hasta las pelotas de que funcionara cuando quisiera, la gota que ha colmado el vaso es observar que muchos de vosotros no habéis podido entrar tanto como hubiérais deseado. Así que, este blog, que permanecerá por internet per secula seculorum (si no viene algún mamoncete a borrarlo), pasa a mejor vida. A partir de ahora, pasamos a mi nuevo blog cuya dirección es la misma que este pero hay que sustituir "bitacoras" por "blogia".
Germán me ha convencido. Aunque no se puede controlar todo al 100% -o al menos aún no he hallado como- vamos a ir tirando con él. A ver qué pasa. A una mala, siempre tenemos este pote de blog.
Así que, nos leemos en blogia. Porfa, cambiad todos vuestros links, ¿vale?
